lunes 3/8/20

Ramiro Amarelle: “Todo el mundo está con dudas de qué hacer en esta situación”

Entrenador coruñés de fútbol-playa y actual seleccionador nacional de China
Ramiro Amarelle, considerado uno de los mejores jugadores del mundo de fútbol playa y actual entrenador de China, ayer posando para el fotógrafo en la playa del Matadero en A Coruña  | efe / Cabalar
Ramiro Amarelle, considerado uno de los mejores jugadores del mundo de fútbol playa y actual entrenador de China, ayer posando para el fotógrafo en la playa del Matadero en A Coruña | efe / Cabalar

Ramiro Amarelle, considerado uno de los mejores jugadores del mundo de fútbol playa y actual entrenador de China en esa modalidad deportiva, ha vuelto a sentir el contacto con esa arena que le encumbró, la de Riazor, tras haber estado confinado en su casa de A Coruña, donde se aisló de su familia al tener síntomas de la Covid-19.

Él regresó de China en Navidad y, aunque tenía que haber vuelto en febrero para una concentración, ese ‘stage’ se aplazó, igual que los siguientes que estaban previstos, entre ellos, el que iba a comenzar ahora en España.

“Teníamos pensado un training camp de tres meses en Mallorca, pero es inviable, no solo por ellos (los jugadores de China), sino porque en el mundo no se puede viajar, y todos estamos con dudas de qué hacer”, explica en una entrevista con Efe.

Con muchas dudas
Cuando se decretó el estado de alarma en España el 14 de marzo, Amarelle, que tiene 42 años, ya se había aislado porque tenía dudas sobre su estado de salud.

“Había estado en Madrid el día 9 a un acto de la Federación, tuve fiebre, pero 38, y, sobre todo, tos”, relata el exinternacional español, que comunicó su dolencia al servicio de salud y se encontró un sistema “colapsado”.

“Era solo por informar de mi situación, porque en aquel momento no tenías mucha conciencia de la enfermedad, sí del peligro, pero no del dramatismo que tiene ahora esto con todas estas muertes”, admite Amarelle que, por precaución, optó por estar “hasta 42 días” sin contacto directo con sus hijos ni sus padres.

Desde la distancia, explica que ahora “la situación en China no tiene que ver” con la de hace unos meses o la que se vive en España.
“Allí está normalizada. Salvo las cuatro grandes ciudades, el resto está en una situación normal. Lo único que no dejan es ir al cine y los grandes centros comerciales. Hasta me han mandado vídeos los chavales jugando fútbol 11, aunque es verdad que no de manera oficial, que la federación no abrió sus competiciones”, precisa.

La incertidumbre que ha generado la pandemia del coronavirus afecta a todo, también al fútbol playa.

“Todo el mundo está con dudas de qué hacer. ¿Mis expectativas? Ojalá mejore todo, se solucione y después del verano nos incorporemos a una vida normal, pero por lo menos por mi parte hay un desconocimiento absoluto y esperando un poco que las autoridades den su opinión”, advierte.

Situación incómoda
Considera que “la situación es un poco incómoda para todo el mundo porque no puedes hacer tu trabajo”, más aun al tener que hacer viajes a China.

“Tiene pinta de cerrar fronteras y no se sabe qué va a pasar en los próximos meses largos. Además, seguramente estas situaciones se reproduzcan en el futuro. Ahora es un momento de incertidumbre a todos los niveles. Para mí, como para los demás”, arguye.

Mientras tanto, se ejercita en esa playa que le llevó a la elite mundial, con la que tiene buena sintonía.

“En casa siempre se está bien, esto sigue siendo una maravilla y espectacular, la pena es no poder compartir con la gente, pero vamos a ir avanzando. Lo importante es que se solvente la situación para todo el mundo”, apunta.

De vuelta al arenal coruñés una vez que se ha iniciado la desescalada, sigue teniendo mono de balón: “Cuando tengo tiempo libre me apetece jugar. Fue el deporte de toda mi vida y ahora no consigo cambiarlo”.

El jugador coruñés estuvo realizando ejercicios con el balón en la playa del Matadero, lo que no dejó indiferente a los paseantes que comprobaron la habilidad del coruñés con el balón en la arena.

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