martes 20/10/20

Sin público, con ‘duende’

Después del parón por el Covid-19 la competición liguera se reanuda esta noche con un derbi sevillano en el que el Sevilla FC luchará por la Liga de Campeones y el Betis por soñar con Europa
Un aficionado en bicicleta posa delante de la fachada principal del Ramón Sánchez Pizjuán en la víspera del derbi sevillano  | efe
Un aficionado en bicicleta posa delante de la fachada principal del Ramón Sánchez Pizjuán en la víspera del derbi sevillano | efe

El Sevilla-Betis con el que se reanuda esta noche LaLiga, tras el parón por la pandemia de coronavirus, será el derbi más atípico de su centenaria historia, pues llega rodeado de incógnitas tras tres meses sin competición y un Sánchez Pizjuán con las gradas vacías, aunque en la ciudad la pasión será la de siempre.

Con los jugadores confinados en sus domicilios durante dos meses y con otro de trabajos sobre el césped en diversas fases antes de los entrenamientos con la plantilla al completo, se presenta ahora once jornadas en las que los dos equipos intentarán trasladar las buenas sensaciones que dejaron en sus últimos partidos, los que disputaron en marzo antes de la suspensión del torneo.

El Sevilla sacó un meritorio empate en el Wanda Metropolitano (2-2) ante el Atlético de Madrid, con el que mantuvo la tercera plaza en la clasificación, y el Betis le ganó al Real Madrid en el Villamarín (2-1), resultado que devolvió la ilusión para retomar la escalada hacia puestos europeos.

Con esos antecedentes se presentaba una semana después otro apasionante derbi, fijado para el 15 de marzo pero que ha tardado en llegar tres meses y rodeado de unas connotaciones muy distintas. El Sevilla aparece en la tabla con catorce puntos mas que el Betis, aunque en estos partidos ese dato cuenta poco y más con el factor de apoyo de la grada perdido, como se puede comprobar desde que se reanudó la Bundesliga alemana, con mejores resultados para los visitantes.

Sí se ha beneficiado el equipo que dirige Julen Lopetegui de la recuperación durante el obligado parón del centrocampista brasileño Fernando Reges, uno de los indiscutibles para el técnico vasco pero que se hubiera perdido en marzo el derbi por lesión.

La disponibilidad de Fernando paliará la ausencia de otro medio de contención, el serbio Nemanja Gudelj, que debe cumplir sanción por acumulación de amonestaciones.

El problema ahora es el estado físico del extremo argentino Lucas Ocampos, el máximo goleador del equipo pero que en los últimos días ha estado mermado físicamente, por lo que una posible ausencia en el once titular sería suplida por Jesús Fernández ‘Suso’, Oliver Torres o Munir El Haddadi.

También en la delantera, el neerlandés Luuk de Jong y el marroquí Youssef En-Nesyri optan al puesto, ya que ambos tienen la confianza de Lopetegui.

Con esto, aunque con la incertidumbre de cómo se han presentado otros jugadores tras el largo período sin competición, el preparador vasco tiene la posibilidad de montar su equipo base con Vaclík, Jesús Navas, Diego Carlos o Éver Banega, entre otros.

En la conferencia de prensa telemática de ayer tras el entrenamiento que se desarrolló en el estadio sevillista, Lopetegui destacó al respecto que tienen aún un día por delante para comprobar el estado físico de Ocampos y también de otros futbolistas que presentaban algunos problemas.

El Betis, por su parte, inicia su particular recta final liguera en pos del lejano objetivo europeo fijado a comienzo de la temporada y, para ello, además de lo mucho que supone en moral y autoestima el derbi, no tiene excesivo margen para errores que amplíen la distancia de doce puntos con los puestos de Liga Europa, ya que los béticos cuentan con 33 puntos en duodécima posición.

El técnico del equipo, Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’, va con casi todo, con la excepción del delantero Juanmi Jiménez, en la fase final de su recuperación de de una fascitis plantar.

Comentarios