miércoles 13.11.2019

Pie y medio en Tercera División

UNIÓN ADARVE 1 - 0 FABRIL 

Solo una remontada de récord puede salvar del descenso a un Fabril que ayer cayó derrotado en un partido clave ante el Unión Adarve debido a la falta de ideas en ataque y a un golazo de Adighibe

El central blanquiazul Steve Aldo One disputa un balón aéreo con el delantero local Álvaro Sánchez en el partido disputado ayer en el García de la Mata | gonzalo martín
El central blanquiazul Steve Aldo One disputa un balón aéreo con el delantero local Álvaro Sánchez en el partido disputado ayer en el García de la Mata | gonzalo martín

El Fabril añadió un clavo más a su ataúd después de caer derrotado ayer a domicilio en un duelo directo por la permanencia ante un pragmático Unión Adarve que se llevó el triunfo gracias a un golazo de Adighibe en la segunda mitad. El filial confirmó su mejoría en defensa desde la llegada de Luisito al banquillo pero volvió a demostrar una evidente falta de ideas en ataque que le deja a las puertas de Tercera.

El Fabril se presentó en el García de la Mata con hasta cinco bajas (cuatro de ellas por acumulación de amonestaciones) que Luisito decidió reemplazar dando prioridad a la altura. El central Raúl González y los mediocentros Gaizka y Javi Cobo entraron en el once titular para combatir el poder aéreo del Unión Adarve. El 1-4-4-2 del filial, con Montiel y Abeledo en las bandas y Víctor García y Uxío en punta, le permitió no pasar demasiados apuros en defensa pero no fue capaz de estirarse en ataque con profundidad.


Desde el pitido inicial el guion del partido fue claro. Juego directo del Unión Adarve frente a un Fabril que trató de rasear el balón aunque sin correr demasiado riesgo.

Las primeras llegadas al área contraria, algo tímidas, fueron del filial blanquiazul. Uxío estuvo a punto de rematar un centro desde la izquierda, posteriormente Abeledo remató fuera un pase en largo desde el centro del campo y por último Montiel lanzó desviada una falta directa.
Poco a poco el Unión Adarve empezó a entonarse y a rondar el área del Fabril con acciones a balón parado y envios largos y rápidos de Parra, que parecía más un ‘quarterback’ que un portero poniendo el balón donde le daba la gana sin importar que fuera un desplazamiento de 70-80 metros.


Mediada la primera mitad Ónega se echó al equipo madrileño a la espalda y protagonizó las mejores oportunidades. Primero disparó alto con la zurda desde la frontal del área después de dejar atrás a un rival con una bicicleta. Después conectó otro tiro desde el balcón del área, esta vez con la derecha, que se marchó a un lado de la portería. Y por último lanzó una falta directa por encima de la barrera que blocó Álex Cobo con solvencia a pesar de la dificultad.

Álvaro, con un cabezazo que se fue por encima del larguero, y Miñambres, que lanzó una falta directa que se envenenó tras un toque en la barrera, también pudieron abrir la lata pero la falta de puntería local y el meta Álex Cobo mantuvieron el cero en la portería del Fabril.

Jarro de agua fría
Así finalizó la primera mitad. Con 0-0 y mucho respeto por parte de los dos equipos. Pero el partido se rompió en la reanudación con un mazazo para el Fabril. Un centro desde la banda izquierda del Unión Adarve sin aparente peligro lo controló de forma desastrosa Adighibe. Sin embargo, el delantero local convirtió el mal toque en la excusa perfecta para realizar un remate acrobático, una especie de media chilena, para mandar el balón a la red tras un desvío con el brazo de Leto, que era el defensa del Fabril que le estaba encimando.

Si el 0-0 era un resultado nefasto para el Fabril, el 1-0 era casi una sentencia de muerte. Así que el filial se fue a por el empate. Entró Segado en el campo por Leto y Luisito cambió el dibujo a un 1-3-4-1-2 con una línea de tres centrales (Raúl, Gaizka y One), dos carrileros (Valín y Abeledo), dos mediocentros (Segado y Javi Cobo), un mediapunta (Montiel) y dos delanteros (Víctor y Uxío).

Por contra, el Unión Adarve, que ya no había expuesto apenas nada hasta el 1-0, se limitó a juntarse atrás y alejar el balón en busca de una acción aislada que le permitiera sentenciar. No lo consiguió pero borró el juego de ataque del Fabril durante quince minutos. Así que Luisito decidió modificar de nuevo el sistema y volver a un 1-4-4-2, que esta vez estaba repleto de jugadores de ataque.

Tampoco funcionó. El Fabril se diluyó en balones largos en busca de la cabeza de Uxío con los que el Unión Adarve estaba encantado y no dio ninguna sensación de peligro. Ni siquiera en las dos o tres opciones que tuvo a balón parado. Los últimos minutos volvieron a ser un reflejo de lo que ha sido el filial durante el último mes: un equipo con cierta solidez en defensa pero sin apenas maldad en ataque.


Incluso pudo sentenciar el Unión Adarve pero Garci pecó de lentitud en el mano a mano ante Álex Cobo y Raúl González llegó a tiempo para bloquear el disparo. Un consuelo menor para un Fabril que tiene pie y medio en Tercera División.

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