Nuevo patinazo del Fabril

Los de Munúa alargaron en Talavera de la Reina su mala racha de resultados (solo han sumado 5 de los últimos 27 puntos en liza)

Nuevo patinazo del Fabril
Blas, Queijeiro y Quique Fornos fueron titulares ayer en El Prado  | p.g.f.
Blas, Queijeiro y Quique Fornos fueron titulares ayer en El Prado | p.g.f.

Los de Munúa alargaron en Talavera de la Reina su mala racha de resultados (solo han sumado 5 de los últimos 27 puntos en liza) y ayer cayeron en tierras castellanomanchegas ante un rival que está en buen momento pero que ayer no fueron superiores a los gallegos que quizás no merecieron la derrota pero fallaron las cuatro ocasiones claras que tuvieron. Todo lo contrario de un equipo rival que tuvo fases de dominio pero ocasiones menos claras.
Talavera y Fabril, dos equipos con ganas de conseguir algo grande, se enfrentaban en un choque que podía condicionar las opciones de estar arriba en la tabla clasificatoria. El choque se inició con los dos equipos en disposición de discutirle la pelota al otro. Ninguno se quería dejar doninar, si bien parecía que el Talavera tenía más ganas de poseer el esférico. Eso sí, ya desde el inicio del choque se veía que los locales iban a andarse con ojo atrás, ya que salieron al resctángulo verde con tres centrales, sabedores de la calidad que atesoran los jugadores de Gustavo Munúa. Se mostraron al poco de empezar cuando Luis Fernández tentó con una ocasión de peligro que Sergio Arenas desbarató con una gran intervención cuando se mascaba el primer tanto visitante.
En la parte atacante, el equipo local había salido más endeble de los habitual, sin ninguno de sus arietes en liza, ya que Espinar seguía convaleciente del corte que sufrió hace dos semanas mientras que Jesús Jiménez se cayó del once titular instantes antes del encuentro, dando paso a Laerte. Así las cosas, el Talavera perdía potencial ofensivo, lo que unido al poderío tanto físico como técnico del Fabril, hacía que el choque se les pusiera cuesta arriba.
El Talavera apenas llegaba. Normal. Con tantos defensas... Cuando lo lograban era con pocos efectivos o con todo el Fabril ya replegado. Aún así, contaron con un remate cumplida la primera media hora de partido, cuando Víctor Andrés culminó con un disparo desde la frontal del área que salió muy cerca del palo. Era la única manera de llegar porque, por arriba, Francis era un muro infranqueable.Con este panorama, el choque era muy dinámico pero los acercamientos a las áreas rivales no fueron muy habituales y eso deslució algo el encuentro desde el punto de vista del espectador.

Segundo acto
La segunda mitad tenía una panorama similar a la primera, eso sí, esta vez el Fabril avanzó un poco más la líneas para presionar la salida del balón talaverana. Así, más juego largo para los locales y la pelota muy lejos de su portería para los gallegos. Las distancias entre líneas hacían que el talavera tuviera complicado llegar a la meta de Francis. Pero lo hacía, aún así Tuvo que ser por medio de una gran jugada de Laerte que sirvió a Jorge para que éste remata fuera de milagro.
También tenía que tener la suya el equipo visitante que, en una contra muy rápida de apenas tres pases, se las apañaron para conseguir un mano a mano de Caballo con Sergio Arenas, el cual no siguió la precisión de los pases anteriores de sus compañeros y fue incapaz de superar al meta local que, además, fue capaz de quedarse con la bola.
Esa jugada no intimidó a los talaveranos que salieron a por el gol olvidándose un poco de lo sucedido instantes antes y, apenas tres minutos después, consiguió la opción más clara que puedes encontrarte en el mundo del fútbol gracias a un penalti, sorprendente para el respetable, cometido sobre un Laerte que sacó petróleo de su soledad. La pena máxima la convirtió en gol Jorge engañando al portero.

Impulso local
Esto sorprendió sobre manera a los gallegos que vieron que se iban de El Prado de vacío pero se dejaron avasallar por el Talavera que no parecía conformarse con el primer gol y quería buscar la tranquilidad. Eso sí, seguía sin ser sencillo. En este choque se daba la circunstancia de que, cuanto más parecía merecerlo uno de los dos equipos, era el otro el que tenía la coasión clara. Así sucedió en esta situación, en la que una nueva contra rapidísima del cuadro visitante casi se convierte en el empate si no hubiera sido por la aportación in extremis de Óscar Prats para cortar el remate fatal de Galán. Jugada arriesgada para el Talavera que se despistó en defensa cuando el resultado no daba para esas alegrías.
Esa ocasión sí parecía crear tendencia, pero no. El Fabril no quería irse a casa sin nada en la cartera y salió a por la igualada, con un Talavera cada vez más replegado pero el conjunto blanquiazul aprovechó que su oponente se volcaba sobre su meta para hacer el segundo en una contra. Providencial la salida de Espinar que protegió la pelota, superó a su par y se la dio a Cristian que, sin miedo al fallo, alejó el esférico de un Francis que no pudo hacer nada para evitar el gol definitivo. l