martes 1/12/20

Gana, reza, vive

El RC Deportivo tiene la obligación de doblegar a un ambicioso Fuenlabrada y aguardar el tropiezo de uno de sus rivales directos, Lugo o Albacete, para evitar la debacle del descenso a Segunda B
El Deportivo cosechó un empate (1-1) en el encuentro de la primera vuelta en el campo Fernando Torres de Fuenlabrada  | alfaquí
El Deportivo cosechó un empate (1-1) en el encuentro de la primera vuelta en el campo Fernando Torres de Fuenlabrada | alfaquí

El RC Deportivo afronta uno de los duelos más agónicos de su historia reciente —con la permanencia en juego— esta tarde-noche en Riazor ante un Fuenlabrada humilde pero ambicioso al que le llega un punto para alcanzar su sueño de playoff de ascenso.

Los blanquiazules, en una temporada convulsa en el plano institucional y deportivo, se han complicado la vida hasta límites insospechados en las tres últimas jornadas, en las que sucumbieron de modo consecutivo ante Málaga, Extremadura y Mirandés.

Los resultados de sus rivales directos no han acompañanado, hasta el punto de que el Depor no depende de sí mismo para sellar su permanencia; además de la obligatoriedad de sumar de tres en tres precisa que al menos uno de sus adversarios, Lugo o Albacete, pinchen esta jornada, ante dos escuadras a priori menos motivadas, Mirandés (sin ansias de promoción) y Cádiz (ya ascendido), respectivamente.

Un empate podría ser válido incluso en caso de derrota de gallegos y manchegos, siempre que otro conjunto involucrado en la huida de la quema, el Numancia, tampoco alcanzase el triunfo.

Psicológicamente ‘tocado’, el conjunto coruñés debe ser fuerte para sobreponerse de su mal momento y hacer frente a sus fantasmas en un envite con reminiscencias históricas a la gesta ante el Racing de Santander en la campaña 1987-88, en la que el Depor se aferró a Segunda en el tiempo añadido con una diana salvadora a cargo del delantero gallego Vicente Celeiro.

Precisamente el exatacante herculino mostró en este diario su convicción de que todavía existe esperanza para el club más laureado del fútbol gallego pueda conservar la categoría siempre que sea capaz de mantener intacta su fe.

La inesperada lesión de Álex Bergantiños en el entrenamiento de ayer en Abegondo ha sido un hándicap añadido para un entrenador al borde de un ataque de nervios como Fernando Vázquez, que está asistiendo al desmoronamiento de su castillo en el peor momento de la temporada, después de haber firmado una segunda vuelta de ascenso directo.

El míster de Castrofeito, en este sentido, reeditará su defensa de cinco hombres, con Peru atrás, flanqueado por Abdoulaye Ba y Mujaid; David Simón será el lateral derecho titular —Bóveda está sancionado—, mientras que el carril izquierdo le corresponderá a Salva Ruiz.
En el doble pivote el japonés Gaku Shibasaki será un fijo, mientras que Borja Valle se disputan la otra plaza.

El ‘cañonero’ Aketxe ocupará el flanco diestro y Mollejo, el siniestro, dejando la responsabilidad ofensiva en las botas de Sabin Merino.
En el banco de la suplencia —fueron convocados todos los futbolistas de la plantilla— aguardarán su turno hombres con capacidad anotadora como Christian Santos o Emre Çolak, Keko o Vallejo.

Enfrente, el RC Deportivo se topará con un modesto, nuevo en la categoría, como el Fuenlabrada, que dispone del presupuesto más bajo de Segunda, pero que ha sorprendido esta campaña por su increíble rendimiento; los de Sandoval precisan un punto para su billete para la promoción. Está pendiente de la recuperación de su punta de referencia, Sekou.
 
El colectivo de aficionados Riazor Blues ha convocado una quedada —manteniendo el protocolo y la distancia social— para insuflar ánimos al equipo de sus amores a partir de las 19.00 en los aledaños del estadio de Riazor.

En un fin de curso atípico, el Deportivo no ha podido contar en la recta final con el respaldo de sus casi 25.000 socios; un factor que sin duda ha puesto más cuesta arriba el milagro de la salvación. El que hoy debe acometer el equipo.

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