domingo 20.10.2019

Francia busca seguir avanzando e Irlanda clama venganza

Las selecciones de Francia y la República de Irlanda buscan en Lyon (15.00 horas) avanzar a cuartos de final de la Eurocopa 2016, un duelo que medirá las aspiraciones de la anfitrion.

 Didier Deschamps (i) y Griezmann en el entreno de ayer	reuters
Didier Deschamps (i) y Griezmann en el entreno de ayer reuters



Las selecciones de Francia y la República de Irlanda buscan en Lyon (15.00 horas) avanzar a cuartos de final de la Eurocopa 2016, un duelo que medirá las aspiraciones de la anfitriona, acostumbrada a dejar los deberes para el final, y que proporcionará una ocasión de venganza a los irlandeses, que todavía recuerdan el gol tras mano de Thierry Henry que les dejó fuera del Mundial 2010.
El 18 de noviembre de 2009 en el Stade de France, en la vuelta de la repesca, el exjugador barcelonista controlaba un balón con el antebrazo en el minuto 103 del duelo ante Eire y asistía para que William Gallas enviase a los ‘bleus’ directamente a Sudáfrica.
Hasta once jugadores sobreviven de aquel partido y volverán a enfrentarse de nuevo en tierras galas. Lloris, Sagna, Evra y Gignac fueron titulares por los franceses en aquella ocasión, mientras que Sissoko y Mandanda estuvieron en el banquillo. Por parte de Irlanda, Given, O’Shea, Whelan y Keane comenzaron el partido y McGeady entró en la prórroga.
El combinado de Didier Deschamps no debe descuidarse si no quiere quedarse fuera de su Eurocopa demasiado temprano, después de jugar con fuego durante la fase de grupos, que terminó primero con siete puntos.
Los ‘bleus’ tuvieron que aguardar hasta el minuto 89, con un golazo de Payet, para imponerse en su estreno ante Rumanía (2-1), y no anotaron hasta el descuento ante Albania, con tantos en el 90 y el 96 (2-0). Ante Suiza no pasaron del 0-0.
A priori, el seleccionador galo volverá a apostar por el atlético Antoine Griezmann, Giroud y Payet en ataque, en un once que podría repetir con respecto al duelo ante los helvéticos.
Irlanda, por su parte, se coló en octavos tras sorprender, en el último partido del grupo, a Italia (0-1), un resultado que le permitió pasar como una de las mejores terceras. Antes, los de Martin O’Neill habían empatado con Suecia (1-1) y perdido con Bélgica (3-0).
Un cabezazo de Robbie Brady en el minuto 86 del duelo ante los transalpinos permitió a sus compatriotas seguir vivos en el torneo, en detrimento de una Turquía que se quedaba fuera.

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