martes 1/12/20

Forlán recuerda el título de Hamburgo

El entonces delantero colchonero anotó dos goles contra el Fulham, hace diez años, y pasó a la historia de la entidad
El delantero uruguayo es uno de los grandes arietes de la historia colchonera efe/aec
El delantero uruguayo es uno de los grandes arietes de la historia colchonera efe/aec

Ya era madrugada del 13 de mayo de 2010 en el aeropuerto de Hamburgo, unas horas después del regreso del Atlético de Madrid a la primera plana del fútbol continental, ganador 48 años después de un título europeo con dos goles del uruguayo Diego Forlán, sentado en una esquina, ya ‘jugando’ el siguiente partido, la final de la Copa del Rey ante el Sevilla, pensando en cómo atacar, en cómo jugar, en cómo ganar...

“Yo no era de festejar tanto cuando lográbamos los objetivos. Era como un deber cumplido. No te digo que era una obligación, pero me sentía en esa responsabilidad. Cuando lográbamos el objetivo que teníamos que lograr estaba contento, estaba bien conmigo mismo, decía que estoy en paz. Pero no me quedaba en eso que había logrado, sino en lo que iba a venir”, explicó en una conversación con la Agencia Efe con motivo del décimo aniversario de la conquista de la Liga Europa contra el Fulham en Hamburgo.

“Y así era sucesivamente, porque siempre de chico, cuando escuchaba a mi papá, a mi hermano, te decían: “Una cosa es llegar a Primera División y otra mantenerte”. Siempre era estoy acá, llegué, pero tengo que seguir. Ese era mi lema. Después, si había algo que no había logrado me criticaba mucho más, me quedaba más en aquello que no había logrado que cuando sí lo lograba. Prefería ser de esa manera y seguir siendo de la manera que soy”, añadió.

Leyenda 
Forlán es una leyenda del Atlético. Es su única Bota de Oro, con 32 goles en 33 encuentros de Liga en 2008-09. Y fue sin una sola duda el protagonista incontestable del título de la Liga Europa del 12 de mayo de 2010 en Hamburgo. Él marcó los dos goles del conjunto rojiblanco para doblegar al Fulham por 2-1. El primero, a la media hora, lo niveló Simon Davies apenas cinco minutos después. El segundo, ya en la prórroga, en el 116, fue definitivo y desató la apoteosis de miles de rojiblancos, tras tantos años de espera.

“Yo con ganar el partido ya era feliz. Después me tocó hacer esos dos goles y el último faltando tres minutos para terminar el partido. Son de esos partidos que uno sueña de chico, cuando miraba finales y veía que la gente en la tele marcaba y se sacaba la camiseta, festejaba y era campeón. Haberlo vivido en persona fue un sueño hecho realidad. Y fue mucho más, por todo lo que se vivió, se disfrutó, lo que te hacen sentir los hinchas del Atleti... La verdad que es una hinchada muy especial”, rememoró el hoy técnico del Peñarol.

Después de cuatro temporadas en España, el uruguayo se marchó traspasado al Inter en una operación ventajosa para todas las partes.

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