La etapa de Cristóbal en el primer equipo duró un trimestre

Un trimestre. Eso es lo que ha durado la etapa de Cristóbal al frente del primer equipo del Deportivo. El club anunció ayer la destitución del técnico que se había hecho cargo del equipo el 24 de octubre tras el despido de Pepe Mel.

La etapa de Cristóbal en el primer equipo duró un trimestre
El ya exentrenador del Deportivo perdió la confianza de la plantilla blanquiazul  | patricia g. fraga
El ya exentrenador del Deportivo perdió la confianza de la plantilla blanquiazul | patricia g. fraga

Un trimestre. Eso es lo que ha durado la etapa de Cristóbal al frente del primer equipo del Deportivo. El club anunció ayer la destitución del técnico que se había hecho cargo del equipo el 24 de octubre tras el despido de Pepe Mel.
Cristóbal llegó a Primera División de la mano del Deportivo después de haber triunfado con el filial, con el que había ascendido a Segunda B unos meses antes y al que mantenía al frente del grupo I de esa categoría.
El exjugador de Barcelona, Oviedo, Logroñés, Espanyol y PSG, había entrenado a equipos de Segunda B, pero solo tenía nueve encuentros a sus espaldas en el fútbol profesional, con el Girona en la categoría de plata en la temporada 2009-10.
Su debut llegó en la Copa del Rey con una goleada en contra ante la UD Las Palmas en el estadio de Riazor (1-4) en la ida de los dieciseisavos de final, pero en Liga se estrenó con un triunfo ante el mismo adversario y como visitante (1-3). Esa fue una de las dos únicas victorias que consiguió en el torneo de la regularidad como preparador del Deportivo.
La otra llegó ante el Leganés (1-0) el pasado 9 de diciembre y desde entonces no ha vuelto a celebrar triunfo alguno, enlazando una serie de siete partidos sin ganar (dos empates, cinco derrotas) que han llevado al equipo a las posiciones de descenso y, además, le han alejado de los que le preceden en la tabla.
El detonante de su despido fue el 5-0 que encajó el pasado viernes en el campo de la Real Sociedad, donde el Deportivo dejó muy malas sensaciones, especialmente en el segundo periodo. El ya exentrenador blanquiazul no consiguió aportar al equipo la solidez que pretendía darle y también tuvo que lidiar con varios episodios tensos en el vestuario: un enfrentamiento en un entrenamiento entre Florin Andone, con el que ya había discutido previamente, y Alejandro Arribas, que se saldó con un castigo para ambos, y la expulsión del turco Emre Çolak en otra sesión de trabajo.
Su paso por el Deportivo ha dejado un balance de dos victorias, tres empates y ocho derrotas en Liga y la eliminación ante la UD Las Palmas en la Copa del Rey a pesar de rozar la prórroga en el partido de vuelta (2-3).
Especialmente duros fueron las derrotas ante el Barcelona (4-0), el Celta de Vigo (1-3), el Real Madrid (7-1) y la Real Sociedad (5-0) y también el empate (2-2) ante el Levante en su penúltimo partido como entrenador, que ganaba 2-0 a los 80 minutos tras haber jugado con diez futbolistas desde el minuto 34.
La mala dinámica de resultados y la sangría de goles recibidos (33 en 13 partidos de Liga) le llevaron a perder el crédito en el club y también en el vestuario.
Tras el 5-0 de Anoeta, Lucas Pérez, uno de los referentes de la plantilla, dejaba claro, preguntado por la continuidad del entrenador, que en el fútbol “los resultados mandan” y el día después del choque, Luisinho apuntaba en ese mismo sentido que el trabajo del técnico no estaba dando sus frutos y que si la solución pasaba por cambiar de entrenador, que así fuera. Pues ha sido.