Miércoles 26.06.2019

El más difícil todavía

Los deportivistas afrontan las últimas trece jornadas, en la que hay en juego con 39 puntos, a siete del ascenso directo, más lejos que nunca esta década, y con cuatro de renta sobre el séptimo

El preparador deportivista se toma el ascenso como un reto bonito tras haberse complicado  | quintana
El preparador deportivista se toma el ascenso como un reto bonito tras haberse complicado | quintana

“Bajo ningún concepto vamos a tirar la toalla. Ahora tenemos un reto bonito por delante”. El técnico blanquiazul, Natxo González, no se amedrenta ni decae. Esas fueron sus palabras a la conclusión de la cuarta derrota de la temporada (primera en casa). El  Deportivo, con sus últimos traspiés y los resultados del Atlético Osasuna y el Granada, está más lejos que nunca esta década de los puestos de ascenso directo en los que acabó en sus dos anteriores participaciones en Segunda División, el objetivo de regresar a la élite se ha complicado, pero el vestuario no se rinde.

El conjunto coruñés, quinto en la clasificación, suma 49 puntos, ocho menos que el líder, el Atlético Osasuna (dio un golpe en la mesa con su victoria ante el Málaga en La Rosaleda), y está a siete del Granada, una situación nueva para él, ya que en los anteriores ascensos (2011-12 y 2013-14) siempre estuvo en las dos primeras posiciones o muy cerca de ellas.

A estas alturas del campeonato (29 partidos), era líder en la temporada 2011-12 con 63 puntos, once más que el tercero y con cinco de ventaja sobre el segundo, y en la 2013-14 era segundo a un punto del primero y con dos de renta sobre el tercero.

Los jugadores de Natxo González afrontan un momento delicado, el primero de la temporada, tal y como indicó el propio entrenador blanquiazul tras haber perdido su condición de invicto como local el pasado fin de semana ante la UD Las Palmas (0-1).

Desde que empezó 2019, el Deportivo, en diez partidos, ha ganado tres, ha empatado cinco y ha perdido dos. Además, ha tropezado en los cuatro más recientes con un balance de tres empates y la derrota con Las Palmas. Su empeoramiento se debe, sobre todo, a los resultados que está cosechando delante de sus aficionados ya que en los últimos seis partidos en el estadio Abanca-Riazor, todos los de 2019, solo ha logrado sacar adelante uno, ante el Albacete el 20 de enero (2-0). Nada que ver con cómo había empezado el campeonato en la ‘bombonera’ deportivista.

El año 2019 comenzó con un empate sin goles ante el Lugo (0-0) y, tras haber derrotado a los manchegos, el Deportivo empató con el Tenerife (0-0), el Nàstic (1-1) y el Alcorcón (2-2) y se vio sorprendido por los insulares.

El equipo afrontaba marzo como un mes clave para pisar el acelerador con el objetivo de llegar a las posiciones de ascenso directo y asentarse en ellas.

Basaba ese propósito en los partidos de Riazor, donde tenía tres encuentros consecutivos y, además, con los tres puntos del choque con el Reus (expulsado de la competición) garantizados.
Sin embargo, ha fallado en sus dos primeras citas del mes y, tras descansar esta semana, en la que debería medirse al Reus, cerrará marzo ante el Almería la próxima semana, otra vez en casa, con la necesidad de revertir la situación para poder optar al ascenso directo.

Además, también ha mermado su colchón de puntos respecto al séptimo clasificado, el Mallorca, que está a cuatro puntos. Como mínimo, el objetivo debe ser asegurar esa vía, que tiene poca aceptación, por si finalmente es incapaz de levantar el vuelo.

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