• Domingo, 23 de Septiembre de 2018

El Depor se enreda

El Deportivo empató en su visita al Heliodoro después de una buena primera parte, un pésimo segundo acto y un final estrepitoso.

El Deportivo empató en su visita al Heliodoro después de una buena primera parte, un pésimo segundo acto y un final estrepitoso.
El entrenador deportivista repitió el once que alineó en el Francisco de la Hera, dando la responsabilidad en el ataque a Carles Gil, Borja Valle y Quique. Tan pronto comenzó el partido, tras una jugada de Borja Valle por la banda, Diego Caballo enviaba un centro medido, de los de Caballo de toda la vida, para que Quique mandase el balón alto en una oportunidad clarísima para anotar el 0-1. El Depor comenzaba metiendo el miedo en el cuerpo al cuadro tinerfeño. El equipo coruñés esperó posteriormente al rival para recuperar rápido la pelota y comenzar un ataque casi de monólogo. Fruto de una jugada ofensiva , en el minuto diez, Carles Gil ensayaba sobre la meta chicharrera uno de sus habituales disparos, ‘con rosca’, con zurda y colocado al poste. Pero fue demasiado colocado porque dio en la mismísima madera. El Depor volvía a mostrar poder ofensivo pero poca pegada una vez más.
Siguió el cuadro blanquiazul a lo suyo, jugando su partido, y la recompensa a atacar más y mejor llegó en el minuto 14, cuando el colegiado señalaba un penalti muy protestado por los locales en una acción de Jorge Sanz sobre Borja Valle. Quique no fallaba y anotaba el 0-1 transformando la pena máxima, que hacía justicia a lo que hasta el momento se veía sobre el césped del campo tinerfeño.

En ventaja
Con el Depor en ventaja, jugando mejor, el Tenerife tenía que dar un paso adelante y lo hizo, encerrando al cuadro herculino en su área en varias ocasiones. No obstante la defensa resolvió bien a pesar de un par de errores en pases hacia atrás de los delanteros o malas decisiones, muy pocas, en la salida del balón.
Así fueron transcurriendo los minutos, con el Deportivo controlando y el Tenerife atacando con más corazón que cabeza hasta rozar el tiempo de descanso.
En el minuto 43 seguramente que el ‘ufff’ que exclamó todo el deportivismo al ver al meta gallego, Dani Giménez, regateando a un delantero rival casi sobre la línea de gol se oyó incluso en Tenerife. Es tal la seguridad que tiene el arquero que puede permitirse estos lujos, aunque en la última acción del partido no estuvo afortunado. Con este resultado, de ventaja mínima en el marcador, los equipos alcanzaron el intermedio del choque.
El Tenerife salió respondón en la segunda parte y disparó a puerta casi tan pronto como sonó el silbato del colegiado. Lo hacía un Naranjo que estuvo en la órbita coruñesa antes de aterrizar en el Celta y acabar, ahora, en el Tenerife.
El equipo local volvió a intentarlo y a los 50 minutos Malbasic ponía en apuros a Dani Giménez, que hacía una parada francamente buena, volviendo a detener la pelota en un ‘uno contra uno’ en la acción inmediata. Las dos intervenciones del portero eran decisivas en los momentos más complicados para el Depor.
En el 53 llegaba el gol del empate. Un trallazo de Acosta imparable para el portero después de que el medio del campo deportivista hiciera demasiadas concesiones.

A merced del rival
El conjunto de Natxo González pagaba muy caro el salir al campo en la segunda parte con menos intensidad que su rival, quien sí había metido una marcha más a la velocidad del partido.
El entrenador realizó un cambio en vangaurdia, dando entrada a Pedro para acompañar a Borja Valle en la punta de lanza y retirando a Quique. El Depor intentó elaborar más su ataque pero lo que se encontró fue un zarpazo del Tenerife que rozó el poste de Dani Giménez con el meta gallego batido.
El equipo coruñés veía cómo el Tenerife superaba una y otra vez las líneas blanquiazules (ayer de rojo ‘meigo’) y se plantaba en el área herculina con serias ocasiones de darle la vuelta al marcador del partido.
El envite había dado la vuelta por completo, el Tenerife parecía otro equipo, al igual que el Deportivo, buscando cómo salir del lío, como encontrar un respiro para cambiar la tendencia. Natxo volvió a maniobrar y retiró del medio del campo a Mosquera para dar entrada a Didier Moreno. El cuadro herculino tomó algo de aire, no demasiado, pero no realizó ninguna jugada digna de mención en los siguientes minutos. Incluso Diego Caballo mandó un centro a las nubes. El segundo tiempo era un cúmulo de despropósitos para los coruñeses.
Pedro Sánchez tuvo el 1-2 en sus botas en el minuto 87 cuando Edu Expósito le ponía un balón perfecto para anotar, superando al portero en el uno contra uno. Su disparo fue demasiado leve y le dio opciones al arquero isleño para detener la pelota. Sin embargo lo mejor estaba por llegar, y para los dos equipos, ya que en el minuto 92, ya en el descuento, un ‘jugadón’ de Didier Moreno acababa con un golazo de Borja Valle que ponía el 1-2 en el marcador.
Lo celebraba todo el deportivismo porque contaba con tres puntos, pero en la siguiente acción, una salida en falso del portero blanquiazul acababa con un gol de cabeza de Jorge Suárez en el definitivo empate a dos. La acción no era ni falta, pero el fútbol tiene estas aristas. El Depor pasó del liderato a la promoción en unos segundos de partido. Lo positivo, que se suma y se sigue. Lo negativo, que habría que haber hecho más en este encuentro. l