domingo 17.11.2019

Duelo en el infierno

Deportivo y Málaga, contrincantes hace cuatro meses en semifinales de ascenso a Primera, se reencuentran en Segunda, en un choque de urgencias, como último y penúltimo, respectivamente
El último duelo en Riazor se saldó con empate sin goles contra el Almería (0-0) quintana
El último duelo en Riazor se saldó con empate sin goles contra el Almería (0-0) quintana

Los dos equipos que se miden esta tarde a las 16.00 horas en el Abanca Riazor, el Deportivo y el Málaga, seguramente se hayan frotado muchas veces los ojos, como si se estuviesen despertando de un mal sueño.

Hace cuatro meses ambos equipos pugnaban en las semifinales del playoff por una plaza en la final y el regreso a la élite. Un billete a Primera que no lograba conseguir el Depor, que hincaba la rodilla ante el Mallorca, después de vencer por el camino a los malacitanos.

Ambas escuadras viven estos días una realidad muy diferente, hundidas en la tabla, las dos con solo ocho puntos en su casillero, pero siendo colista el Depor, que ha encajado 20 goles en 11 partidos.

Malas rachas
Un partido de máxima urgencia para los dos equipos, a pesar de que aún estemos a mediados de octubre, lo que da una idea de los problemas deportivos que atraviesan ambos conjuntos.
Los de los andaluces, además, están aderezados con contratiempos con el límite salarial, lo que les hizo acudir al duelo ante el Cádiz con muchos jugadores de la cantera, y el cabreo de la afición con el jeque Al-Thani, propietario del club boquerón, al que está llevando a la ruina.

Ánimos caldeados
El ambiente en el Deportivo vive horas complicadas. Los malos resultados deportivos, unidos a la mala imagen que muestra el equipo sobre el verde tienen a la afición muy descontenta con los jugadores. No se libra tampoco la directiva, encabezada por Paco Zas, ni el director deportivo Carmelo del Pozo, que tuvieron que escuchar en el último partido en Riazor ante el Almería (0-0) cánticos contra ambos.

Una situación que no ha cambiado, a pesar del cese de Juan Antonio Anquela y la llegada de Luis César Sampedro, el undécimo entrenador en cinco años en el Deportivo, el tercero de Zas, tras José Luis Martí y el jienense. El equipo no acaba de encontrarse, los silbidos se dirigen al palco y la paciencia, muy finita en el seno de este club, amenaza con romperse. Dejando al lado las circunstancias extradeportivas, en lo que atañe al verde el técnico gallego estuvo toda la semana probando diferentes alternativas y esquemas. Aunque barajó la opción de dos puntas, que ya probó ante Las Palmas, con Longo y Christian Santos, todo parece indicar que el dibujo será un 1-4-2-3-1 con una única referencia ofensiva.

Luis César dio a conocer una lista de convocados en los que, de nuevo, no hay fabrilistas, debido al regreso de los cuatro internacionales, tres de ellos posibles titulares ante el Málaga, unidos al alta de Mamadou Koné.

Seguirá Dani Giiménez defendiendo la portería blanquiazul, con una línea de cuatro formada por Bóveda y Salva Ruiz en las bandas, con eje de la zaga para Peru y Montero.

Medular para Bergantiños y Gaku, que vuelve al once tras estar convocado con Japón, alas por la derecha para Mollejo y por la izquierda para Borja Valle, y en la mediapunta Ager Aketxe. Arriba, como única referencia, Samuele Longo, que tiene que estrenarse como goleador, algo que, aunque no le preocupa, el Deportivo necesita.

Una victoria que se antoja trascendental para pegar un golpe de timón, reconducir el rumbo y comenzar a salir del pozo en el que se han metido los coruñeses. Una situación peligrosa en la tabla, que podría parecer menos grave, a tenor de las alturas de la competición en las que nos encontramos, pero que es preocupante debido a las sensaciones que transmite el equipo.

Una falta de confianza y unos fallos impropios de un conjunto que aspira a ocupar la zona noble de la tabla y que, de momento, sus méritos lo han colocado como ‘farolillo rojo’ de la competición.

El Deportivo tendrá que tratar de aprovecharse del también mal momento de su rival en este duelo en el infierno.

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