miércoles 21/10/20

El Depor se redime a costa del colista

En un partido discreto, fue de menos a más para vencer a un Alavés que hizo honor con su escaso juego al puesto que ocupa en la clasificación igual que, por momentos, el propio equipo coruñés

Luisinho celebra el gol que ponía por delante al equipo coruñés | Cabalar

El Deportivo consiguió la primera victoria del curso en un encuentro en el que tuvo alguna buena fase de juego, sobre todo al final, y en el que destacaron jugadores como Luisinho y Fede Valverde.

El entrenador deportivista fue fiel al trabajo de los días previos a la jornada y alineó a Lucas Pérez de inicio, formando en el ataque con Florin Andone. El choque comenzó con los equipos atenazados por la presión del mal momento y sin dos pases seguidos por parte de ambas escuadras. Más corazón que cabeza y un encuentro absolutamente trabado fueron las claves desde el inicio. La tónica de un pésimo partido, a balonazos, sin nada que ofrecer por parte de ambos equipos continuó mientras caían los minutos. El primer disparo, que no fue entre los tres palos, apareció superado el cuarto de hora del partido, obra del alavesista Medrán. El Depor no se encontraba a sí mismo y menos hallaba fútbol ante el colista de la Liga.

Apareció Andone en el 18 para llegar al área con peligro tras una jugada personal en la que se fue por velocidad de dos contrarios. Esta acción pareció despertar a los blanquaizules, que dos minutos después disponían del primer chut sobre la meta visitante tras una buena jugada colectiva que finalizaba Fede Valverde.

Después de estas acciones el cuadro coruñés se hizo dueño del partido y empezó a llegar al área del Alavés con más criterio y, sobre todo, más elaboración en las acciones ofensivas. Duró este dominio hasta la media hora de juego, cuando el encuentro volvió a ser rancio, boscoso, opaco. De esos partidos que solo ven los aficionados de los equipos en juego. El Alavés volvió a defenderse con fuerza y el Depor no llegaba al cuarto pase seguido y, ni mucho menos, acababa las jugadas. Dos centros de Juanfran consecutivos no encontraron rematador superado este momento del envite. En el 31, Florin Andone dispuso de un balón rebotado en el área que envió demasiado alto. Era el escasísimo bagaje de los gallegos, mientras los vascos defendían dando la sensación de que les servía el empate desde el inicio del partido.

No obstante el Deportivo, a los puntos, era más equipo que su rival, tenía más la pelota y, mientras los alavesistas se replegaban esperando una contra, los de Mel intentaban crear ocasiones, pero con poco o nulo acierto aunque cierta mínima mejoría con respecto al insulso inicio de partido. Además, el Alavés estaba cómodo y sabía que podría llegar su oportunidad. En el minuto 40 Munir hizo que Pantilimón se tuviera que esforzar para enviar a córner un disparo envenenado. En la siguiente acción, al saque de esquina, Ely enviaba el balón al palo mientras Riazor se frotaba los ojos.

En el 42 los vascos ganaban la línea de fondo con un centro medido de Duarte que creaba un enorme peligro. Sonaban ya, desde hacía unos minutos, los primeros silbidos en Riazor. Afortunadamente, en la última jugada de la primera parte, el Depor cargó por la banda izquierda con Andone, el rumano le dio la pelota atrás, a la llegada de Luisinho, y el luso batió a Pacheco poniendo el 1-0 y la tranquilidad, al menos momentánea, en Riazor.

Más imprecisiones

El segundo tiempo comenzó con el Depor dominando el encuentro. En el 49 Juanfran probaba fortuna con un lanzamiento lejano que se marchaba directamente a la grada.

Los blanquiazules buscaban el gol de la tranquilidad pero el Alavés salía con peligro, por ejemplo, a la siguiente jugada.  En el 53 un balón muerto en el área del equipo visitante no encontraba rematador. El Depor, al menos, seguía pisando el área vasca.

Contestaban los alavesistas con un disparo que se le escapaba a Pantilimón, fomentando un remate de cabeza que, afortunadamente, no era bien ejecutado por Munir. Lo mismo le ocurrió a Schär, instantes después, a la salida de un cóner, enviando el esférico al cielo de Riazor. El partido se desarrollaba, superada la media hora de juego, a trompicones.

Fede Valverde tuvo una buena oportunidad a los 66 minutos, después del cambio de Lucas Pérez, que no gustó nada al de Monelos, como le hizo saber al propio Mel. A partir de entonces llegaron buenos momentos del uruguayo, siendo muy incisivo, pisando el área y acabando bien las jugadas. El Depor llegaba al final del partido, ahora sí, siendo netamente superior a un rival que solo había disparado una vez a puerta en toda la segunda parte.

Valverde podría haber disparado a puerta pero prefirió buscar el pase a Andone en el 81, pero el rumano no consiguió rematar con claridad. El envite se fue durmiendo sin que el Deportivo matase definitivamente el partido a pesar de una gran ocasión de Çolak y sin  que los vascos diesen mucho más que lo poco que mostraban en el campo. Lo importante era ganar, es evidente, pero hay que crecer mucho más como equipo.

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