El Depor no marcó en cuatro de sus últimas citas ligueras

Miku intenta rematar a puerta ante la oposición de varios jugadores del Racing de Ferrol | javier alborés

El RC Deportivo está padeciendo la falta de olfato de gol en el último mes y medio de la competición liguera, un tramo de campeonato en el que se está desinflando tras haber gozado de una renta de nueve puntos sobre el segundo clasificado y de haber dejado escapar el liderato.


No en vano, en las últimas cinco jornadas podría haber escrito perfectamente su propia versión de la conocida novela de José Saramago ‘Ensayo sobre la ceguera’.


Y es que los atacantes del cuadro herculino han dejado pasar opciones de gol más que nítidas; en efecto, 

el conjunto de Riazor solo ha perforado el marco contrario en una de las últimas cinco jornadas, concretamente frente al Calahorra en Riazor (2-1), con dianas a cargo de Lapeña y Quiles.


La pérdida de visión blanquiazul en los metros finales dio inicio con la visita a la SD Logroñés en Las Gaunas; los deportivistas dominaron la primera parte y estamparon dos balones al poste por medio de Soriano y William pero desafortunadamente no pudieron evitar el 1-0 en contra.


Solo tres días después, en partido en su día aplazado, el Depor volvió a encasquillarse en casa ante su perseguidor más directo, un Racing de Santander que se llevó el gato al agua con un 0-1 que hizo mucho daño en el seno interno de la plantilla coruñesa.


No sin apuros, los pupilos de Borja Jiménez fueron capaces de rehacerse ante el modesto Calahorra en A Coruña; una cita en la que los riojanos hicieron desatar el ‘run-run’ en las gradas del municipal coruñés en una primera parte en la que dominaron y donde solo el elevado grado de inspiración de Ian Mackay evitó males mayores.


En el segundo acto, dos zarpazos de Lapeña y Quiles, este último en colaboración con el meta visitante Iricibar, fueron suficiente argumento para que los blanquiazules sumasen de tres en tres de nuevo, después de tres derrotas consecutivas.


Sin embargo, poco duró el aldabonazo moral del triunfo sobre los calagurritanos, habida cuenta de que en la siguiente jornada la pólvora volvió a mojarse en el estadio del San Sebastián de los Reyes.


El Nuevo Matapiñonera fue testimonio de un nuevo episodio de impotencia realizadora por parte de un 

Depor que rozó la diana por medio de un testarazo al travesaño de su hombre de menor estatura, Mario Soriano.


Frente al Sanse, otras tablas sin goles (0-0) en una superficie ‘hostil’ como la hierba sintética evidenciaban la pérdida de ‘punch’ de una escuadra que en la primera vuelta se había acostumbrado a vencer a base de calidad y fácil definición.


El pasado sábado, en el derbi provincial con el Racing de Ferrol en Riazor, el juego ofensivo deportivista sufrió un cortocircuito de importante magnitud; y es que el primer disparo a puerta local acaeció en el minuto 75 tras un remate de Mario Soriano interceptado por un defensa.


El centrocampista cedido por el Atlético (por partida doble) y Juergen Elitim sellaron las tres tentativas entre los tres palos a lo largo de noventa minutos insufribles que concluyeron en una nueva igualada a nada (0-0).


El sábado, frente al Badajoz en el Nuevo Vivero, el Deportivo tiene la obligación de retornar a la senda del gol para sumar de tres en tres.

El Depor no marcó en cuatro de sus últimas citas ligueras

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