domingo 29/11/20

El Depor, en manos de otros

El equipo coruñés firma otro pésimo partido hasta el arreón final en Anduva y ni siquiera depende de sí mismo para evitar el descenso a Segunda B
Una falta magistral de Merquelanz dio los tres puntos al Mirandés y deja al Deportivo pendiendo de un hilo  | alfaquí
Una falta magistral de Merquelanz dio los tres puntos al Mirandés y deja al Deportivo pendiendo de un hilo | alfaquí

Nadie podía imaginar un escenario peor hace solo tres jornadas, cuando ya acariciaba la permanencia. Pero lo peor ha pasado. En tres jornadas ha tirado por la borda la remontada histórica que había firmado. Vuelven los fantasmas del pasado, de aquella permanencia que rozaba con Vázquez en 2013, entonces en Primera División, tras otra épica resurrección que acabó en descenso. Al técnico ya le ha pasado en otras ocasiones y fue el primero en alertar a los jugadores y al deportivismo. Parecía una advertencia sin base, pero tenía mucha. El Deportivo no ha vuelto a sumar y se presentará en Riazor el lunes sin depender de sí mismo, obligado a ganar y esperar un traspié del Lugo o del Albacete. Si no, se irá a Segunda División B.

Tres derrotas consecutivas y la épica desde enero ya no cuentan. El Depor firmó otro pésimo partido, regaló la primera parte, solo buscó los puntos en un arreón final a la desesperada y no le llegó para sumar por su falta de pegada.

Fernando Vázquez, ubicado en la grada de Anduva, esta vez con el analista del equipo, David Sánchez, en el banquillo, al lado de Pombo, intentó que el equipo recuperara esa esencia que le llevó a protagonizar una espectacular remontada en la clasificación que ahora se intuye insuficiente.

El técnico, que había anunciado que no era momento para una revolución, cambió considerablemente el once respecto al que había caído en ante el Extremadura. Sorpresas como la vuelta de Abdoulaye Ba al once tras siete jornadas en blanco, las de Salva Ruiz y Peru Nolaskoain después de superar sus respectivas lesiones y las de Christian Santos por Sabin Merino y Hugo Vallejo por Aketxe. El vasco y Emre Çolak se quedaron en el banquillo como los ‘sacrificados’ Montero, David Simón y Valle. 

Esa defensa organizada y la búsqueda de los extremos que pretendía el Deportivo desde el sistema de cinco defensas no dio sus frutos en Anduva. En la primera parte solo se sintió cómodo un par de minutos en los que la presión funcionó en campo rival, Bergantiños robó en tres cuartos de ataque y la jugada la culminó Peru Nolaskoain con un disparo alto.

La nada
A partir de ahí, la nada en el Deportivo, que hizo kilómetros sin sentido, detrás del Mirandés, con las líneas demasiado separadas y el equipo burgalés explotando las transiciones. De una pérdida incomprensible (solo justificada por la falta de apoyo en ataque), de Christian Santos surgió la falta de Bóveda en la frontal del área que rentabilizó Merquelanz con una ejecución perfecta, con la zurda, a la escuadra de la portería de Dani Giménez. Mortal de necesidad.

El Deportivo no tuvo respuesta antes del descanso. Solo una falta de Shibasaki que atajó Raúl Lizoain sin complicarse la vida ni adornarse. 

Los  deportivistas incluso pudieron irse peor al vestuario, pero la defensa y Dani Giménez, con una buena parada a disparo de Álvaro Peña, permitieron al equipo llegar vivo al intermedio. Vivo y fuera de los puestos de descenso,  aunque ya amenazado, empatado a puntos en ese momento con el Numancia. Quedaba un periodo.

Nada le gustaba a Fernando Vázquez y el técnico optó por menear el árbol. Solo dejó un cambio, Introdujo cuatro de una tajada. Mantuvo el sistema de juego, pero asumiendo más riesgos. Vallejo y Mollejo se quedaron como carrileros, Bóveda pasó a ser central y entraron Valle, Aketxe y Merino.

El Deportivo mejoró su imagen, con más presencia ofensiva, merodeó el área, pero poco más. El árbitro dejó sin sancionar, correctamente, una mano de Mujaid, que estaba apoyado en el suelo. En el área rival, Aketxe probó  al portero del Mirandés con un disparo centrado. 

Si la jornada ya estaba siendo mala, se puso peor a los 54 minutos con el gol que adelantaba al Lugo. En Anduva, Sabin Merino dio el susto por una lesión en el codo, pero pudo continuar, y en esa acción a balón parado Aketxe, desde su casa, le complicó la vida a Lizoain, que salvó en dos tiempos. El Tenerife empataba ante el Lugo y la derrota del Numancia sacaba de nuevo al Depor del descenso.

El equipo dio un paso al frente para intentar volver con algún botín. Amenazó a los burgaleses con otra falta que sacó Aketxe y salvó el portero y a los blanquiazules le anularon un gol correctamente por fuera de juego.

Los últimos minutos fueron de asedio de los deportivistas, a la desesperada, con muchos balones colgados al área, pero poca resolución en ese rectángulo decisivo. Tampoco con Beauvue. Para colmo de males, el Lugo marcó en el descuento y el equipo herculino ni siquiera llega a la última jornada dependiendo de sí mismo.

Las cuentas
El Depor necesita ganar al Fuenlabrada en Riazor el lunes y que no lo hagan el Lugo o el Albacete. Si empata, dependería de una carambola: que pierdan Lugo y Albacete y no gane el Numancia. 

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