sábado 16/1/21

El coleccionista de récords

Yo vi nadar a Michael Phelps. Y tú. Y el otro. ¿Y quién no? Rey de la natación desde Atenas 2004, coleccionista de oros y de récords, en Río 2016 sigue aumentando un palmarés de leyenda.

El estadounidense posa feliz con su cuarta medalla de oro en Río, la vigesimosegunda de su carrera	reuters
El estadounidense posa feliz con su cuarta medalla de oro en Río, la vigesimosegunda de su carrera reuters



Yo vi nadar a Michael Phelps. Y tú. Y el otro. ¿Y quién no? Rey de la natación desde Atenas 2004, coleccionista de oros y de récords, en Río 2016 sigue aumentando un palmarés de leyenda. La madrugada del viernes sumó un nuevo hito a su carrera: es el primer nadador en la historia que gana la misma prueba en cuatro Juegos consecutivos. Phelps conquistó la medalla de oro en los 200 metros estilos, la número 22 en su particular vitrina y la 26 si suma las dos platas y dos bronces –metales menores en su gigantesco botín, un éxito total para cualquier deportista–. Y habrá más. Anoche nadaba la final de 100m mariposa y mañana estará en el relevo de estilos.
El Tiburón no entiende de ciclos. El suyo no tiene fin. A los 31 años está más rápido y fuerte que nunca. Dice su entrenador, Bob Bowman –sin él no se entiende el mito–, que en los 200m estilos podría haber batido el récord del mundo, que se guardó algo. Paró el crono en 1:54.66 –la octava mejor marca de siempre–, casi dos segundos antes que Kosuke Hagino, plata con 1:56.61, y dos y medio por delante de Wang Shun, bronce con 1:57.05.
El tope universal sigue en poder de Ryan Lochte (1:54.00), que se despidió de los Juegos sin medalla en una prueba individual por primera vez desde Atenas. Poco antes de la competición se fotografió comiendo unos espagueti en una piscina de hielo junto a su amigo y gran rival de siempre. En la cámara de llamadas charlaron animadamente. En el agua sucumbió a la fatiga y al paso del tiempo. A los 32 años ya no es el que era. Phelps solo hay uno.
Salió rapidísimo Thiago Pereira, ídolo de la ‘torçida’ brasileña, que tocó primero en mariposa. Aceleró Lochte en la espalda y volteó primero a los 100m. El Tiburón, segundo y vigilante, emergió en la braza, su estilo menos bueno, y sentenció en el crol. Pereira y Lochte se hundieron ante la exigencia y el alto ritmo de la prueba.
Phelps celebró la victoria con los cuatro dedos al aire. Es su cuarto oro en Río, también el cuarto en los 200m estilos. El estadounidense esbozó una amplia sonrisa, está liberado, nada sin presión. Se nota en el agua, en el podio y en sus declaraciones: “En estos meses he sido más feliz que nunca nadando. Me siento como cuando tenía 18 años”, declaró la leyenda, que el domingo se podría ir a 28 medallas olímpicas. ¿Todavía no hay una petición en Change.org para se apunte al reto de las 30 en Tokio?
Phelps eclipsó la sexta jornada de finales en la piscina. Nadie le hace sombra, ni siquiera el oro exaequo en los 100m libre entre la estadounidense Simone Manuel, la primera nadadora negra que gana una prueba olímpica, y Penelope Oleksiak, la canadiense voladora que suma cuatro medallas con solo 16 años. n

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