sábado 11.07.2020

El Celta se juega la vida en Balaídos

Su margen de error es mínimo, por eso no puede fallar en su enésima final de la presente temporada

El duelo de hoy se antoja determinante para el futuro de la entidad en la categoría  | Lavandeira jr
El duelo de hoy se antoja determinante para el futuro de la entidad en la categoría | Lavandeira jr

El Celta examinará sus síntomas de recuperación, con una victoria y un empate en sus últimos dos partidos, ante una Real Sociedad, su verdugo copero este curso, que necesita ganar en Balaídos para mantener vivo su sueño europeo.


El regreso de Iago Aspas, decisivo frente al Villarreal y Huesca, alivió la crisis celeste, aunque su equipo mantiene la urgencia de victorias para no descolgarse de la pelea por la salvación. Su margen de error es mínimo, por eso no puede fallar en su enésima final del presente año.


El estadio vigués volverá a vestirse de gala. El celtismo agotó las entradas en apenas doce horas. Pese a la amenaza de lluvia, habrá recibimiento al equipo a su llegada a Balaídos, como sucedió frente al Villarreal. El Celta se juega la vida y sus seguidores lo saben.


El técnico del equipo gallego, Fran Escribá, deberá introducir un cambio obligado por la baja de Brais Méndez, a quien podría sustituir Ryad Boudebouz, autor del gol que permitió al equipo rescatar un punto en El Alcoraz después de que el Huesca levantara un marcador adverso de dos a cero. La otra opción es situar en la banda derecha a Emre Mor o reforzar el centro del campo con Fran Beltrán.


Aspas, pese a terminar agotado ese choque, repetirá en punta junto a Maxi Gómez, con Boufal pegado a la banda izquierda de un centro del campo en el que se mantendrán Okay Yokuslu y Lobotka en el doble pivote.
Las novedades, por tanto, podrían estar en la línea defensiva, donde David Costas y el mexicano Araujo podrían formar en el eje, con Hugo Mallo y Olaza en los laterales.

El rival, pletórico
El Celta recibe la visita de una Real Sociedad que casi siempre se va con un buen sabor de boca de Balaídos, ya que sólo ha perdido una vez en la última década. Así, el último triunfo de los gallegos fue en el año 2016, aunque también es cierto que el empate es la situación más recurrente entre ambos, un resultado que esta vez no serviría prácticamente de nada para unos y otros.

Indicar que el cuadro vasco llega a este enfrentamiento con mucha moral tras romper una racha de cinco encuentros sin ganar tras imponerse al Betis por dos goles a uno.

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