Miércoles 26.06.2019

Carbón para el Fabril en casa

Mal día de Reyes para el filial del Depor, que ya se encuentra a ocho puntos de los puestos de permanencia tras no pasar del empate con el Valladolid B en un partido que empezó perdiendo

Diego Villares (i) fue una de las grandes novedades en el once inicial del Fabril ayer ante el Valladolid B  | javier alborés
Diego Villares (i) fue una de las grandes novedades en el once inicial del Fabril ayer ante el Valladolid B | javier alborés

Sin jugar bien, como era de esperar por la situación en la que se encuentra, el Fabril solo fue superior al Valladolid B cuando descontroló el partido y empató en un día de Reyes sin claridad ni grandes opciones.

Digamos que los Reyes Magos no llegaron juntos a Abegondo. El primero en aparecer fue Melchor, que debía estar enfadado por tener que madrugar más que sus compañeros de ruta. Tanto fue así que le llevó carbón (del malo) al Fabril. En una primera parte en la que no pasó prácticamente nada, salvo por la esperada tensión en el ambiente y en el juego por la situación clasificatoria del Depor B, y por las novedades en el once inicial de Sergio Pellicer –el juvenil Valín en el lateral derecho, Raúl como pareja de Quique Fornos en el centro de la defensa y Villares en el interior izquierdo–, los futbolistas blanquiazules recibieron el peor regalo posible en el minuto 44. En realidad fue Carlos López el que, en salida de balón y a la altura del borde de su área, obsequió al Valladolid B dejándole en bandeja uno de los goles más sencillos de la temporada con Álex Cobo fuera de la portería. 

En el segundo tiempo, apresurado y vehemente, Gaspar le dio el relevo a Melchor. Le regaló vitaminas, tal vez Red Bull, a un Fabril mucho más vertical y en muchas ocasiones precipitado pero que, en definitiva, había conseguido meter al Valladolid B en su parcela de campo y no le permitía encontrar situaciones de contraataque. Aún así, las únicas ocasiones claras de gol en el primer cuarto de hora de la segunda mitad nacieron en golpeos de Jony Montiel desde la esquina derecha. El primer córner fue el que llevó más peligro. Uxío, más solo que el zapato que se le deja a los Reyes en el primer tramo del partido ante los cuatro defensas rivales, se encontró con un balón que bien podía haber sido rematado o desviado antes de que le llegase a él, reaccionó como pudo y acabó la jugada con el hombro llevando la pelota a la cruceta. Las otras dos ocasiones en saques de esquina ejecutados por Montiel, que siempre alcanza el aprobado alto porque tiene un guante en su pie izquierdo, fueron rematadas por el central Raúl González, que no era titular en el Fabril desde el primer partido de Pellicer como técnico del filial en la jornada 10.

La reacción
Baltasar, el favorito de muchos, no quiso perderse el final de un partido con claros tintes de dramatismo y apareció en el último cuarto de encuentro con un regalo fabricado en Uruguay. Guillermo May saltó al campo por Carlos López cuanto faltaban veinte minutos y dos después marcó el 1-1. El Fabril tuvo una pizca de suerte –aunque también le faltó en muchos momentos de la primera vuelta– porque la jugada nació con un tiro desde media distancia de Víctor García que le dio en la espalda a May quedándole el balón franco al recién incorporado para, ligeramente escorado a la derecha, empatar con la zurda de tiro raso.


En el tramo final del partido, todo se equilibró. El Fabril dejó de intimidar, tal vez porque iba justo de fuerzas, y en el aspecto físico el Valladolid B demostró acabar con más fuelle. De prácticamente no cruzar la línea del medio del campo hasta el minuto 70, el equipo pucelano pudo ganar el partido de no ser por una espectacular intervención de Alex Cobo al desviar con su brazo derecho un disparo del mediocentro Al Hacen en una de sus pocas llegadas de segunda línea.

El equipo de Sergio Pellicer, que ganó al Castilla a la heroica, lo intentó de la misma manera ante el Valladolid pero solo generó ocasiones claras de gol en situaciones aisladas a balón parado.

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