miércoles 23/9/20

Benzema frena al Atlético

El Real Madrid dio el penúltimo paso hacia el desafío de su duodécima Copa de Europa, desbordado, asustado y tembloroso con un 2-0 del Atlético de Madrid en 16 minutos, pero resolutivo y eficaz después, al borde del descanso, para frustrar el más que creíble ímpetu de remontada y el enorme inicio rojiblanco.

Después del 3-0 del Bernabéu, hubo eliminatoria durante 42 minutos del duelo de vuelta, hasta que el francés apareció en escena  | efe
Después del 3-0 del Bernabéu, hubo eliminatoria durante 42 minutos del duelo de vuelta, hasta que el francés apareció en escena | efe

El Real Madrid dio el penúltimo paso hacia el desafío de su duodécima Copa de Europa, desbordado, asustado y tembloroso con un 2-0 del Atlético de Madrid en 16 minutos, pero resolutivo y eficaz después, al borde del descanso, para frustrar el más que creíble ímpetu de remontada y el enorme inicio rojiblanco.
El Real Madrid estará el próximo 3 de junio en la final de Cardiff frente al Juventus, porque encontró a Karim Benzema y un gol definitivo de Isco Alarcón en el minuto 42; el Atlético se queda en las semifinales, otra vez ante su ‘eterno’ rival, pero con un mérito incalculable, capaz de expresar en el campo una gesta incompleta.
Porque hubo eliminatoria durante 42 minutos del duelo de vuelta. Ni siquiera el 3-0 en contra de hace una semana apagó la fe del Atlético, un equipo que, demostrado está, no desiste nunca, ni ante el reto más difícil. Ni ayer frente a algo que a la postre fue imposible, pero pareció posible casi todo el primer tiempo. En un cuarto de hora, ya había logrado quizá mucho más de lo creíble para muchos en un enfrentamiento de tales características. En una agitación extrema, con un impresionante despliegue, a tope de revoluciones, con el rugido del Calderón, con emoción, una puesta en escena desbordante, una ambición incontenible y con dos goles.
Sin un segundo de pausa, sin un segundo de tregua, el inicio que quería el Atlético, el que no le gustaba nada de nada al Real Madrid y el gol del conjunto rojiblanco, un cabezazo en el primer palo de Saúl en un saque de esquina de Koke; un 1-0 para soñar, para creer aún más con el 2-0 dos minutos después, casi de inmediato.
Nadie podía frenar a Carrasco. Ni Marcelo ni las ayudas de Sergio Ramos ni nadie que se cruzara en su camino. De su jugada y de su pase surgió el penalti que cometió Varane sobre Fernando Torres, que transformó después Griezmann ante Keylor Navas y que puso a toda presión al Calderón. Un gol más para igualar a un Madrid superado.
Por un Atlético tremendo, por el ambiente y por un ciclón del que se recompuso poco a poco, instante a instante, primero con las apariciones del notable Isco Alarcón, el único que parecía sobre el campo en el primer tramo; después con el balón, también con el paso atrás que había dado el equipo rojiblanco, tan cerca de la remontada que contemporizó, quizá demasiado, quizá también por su adversario.
Se paró todo entonces. Ni ocasiones del Atlético ni del Real Madrid. No salía el partido de los encontronazos, las segundas jugadas, las faltas o alguna tarjeta más hasta la irrupción decisiva de Karim Benzema, un jugador muchas veces en duda, pero repleto de talento cuando se lo propone, ayer cuando más lo necesitó su equipo.
Fue en el minuto 42, cuando trazó una acción genial al borde de la línea de fondo con la que dejó atrás a tres oponentes. Después, el tiro de Toni Kroos, la fenomenal respuesta de Oblak y el rechace en el área pequeña, el que empujó a la red Isco (2-1) y al Madrid a la recomposición, al momento en que respiró definitivamente.
Un golpe decisivo, ya pendiente de tres goles más del Atlético, una hazaña impensable para cualquiera, por mucho que aún quedara un segundo tiempo entero, del que salió vencedor en el marcador del duelo de vuelta, pero no de la eliminatoria, marcada desde el partido de ida, cuando el Real Madrid ganó 3-0. l

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