miércoles 20.11.2019

Todos los rostros de María Magdalena en el arte llegan a la Fundación Barrié

Manuela Mena charla hoy con el público sobre la representación iconográfica 
de la santa
Manuela Mena, durante una anterior intervención en la Fundación
Manuela Mena, durante una anterior intervención en la Fundación

Rubia, vestida de rojo y con un vaso de perfumes en la mano. Es la imagen más habitual en el arte del personaje de María Magdalena, que se sitúa a los pies de la cruz, en el sepulcro o en el desierto. Ese será el punto de partida de la charla que hoy impartirá la experta Manuela Mena en la Fundación Barrié, a partir de las 20.00 horas y con entrada libre hasta completar aforo.

“Quiero presentar qué se conoce de esta santa, que es una de las más importantes de la iglesia católica y de protestante. Quién era, cómo se desarrolla históricamente su vida y desde punto de vista de ser una santa”, asegura Mena. La experta, procedente del Museo del Prado, caracterizará las diferentes interpretaciones de la figura de María Magdalena, siguiendo también los momentos iconográficos de las obras. “Todo parte de una Magdalena como apóstol de apóstoles, luego pasa a ser la santa que está con la Virgen a los pies de la cruz, luego la primera persona que ve a Jesús tras la resurrección y a partir del siglo XII se convierte en la mujer eremita que durante 30 años permanece retirada de todo y destruyendo su belleza”, explica. Tras ello llega el siglo XVII, donde la iconografía se centra en la santa penitente y eso da pie “a que se la represente casi desnuda en el desierto, con el pelo precioso, rubio, hasta el punto de llamarla la venus cristiana, dedicada a una devoción masculina muy concreta”.

Todos los rostros de esta mujer se llegan incluso a fundir, según la experta, hasta el punto de tres mujeres de los evangelios aparecen unidas sin que parezca haber verosimilitud histórica: “María, la hermana de Lázaro, la prostituta a la Jesucristo saca los demonios del cuerpo y María de Betania, una importante mujer de Magdala que lo baña en perfumes son fundidas por el papa san Gregorio”. La charla caminará por su querido Museo del Prado, de modo que no faltarán tampoco las referencias los cuadros que Mena cree que un visitante no debería dejar atrás: “Las dos representaciones de Ribera, con la santa penitente, y el famosísimo Correggio con la aparición de Cristo a la Magdalena después de muerto, es uno de los mejores que tiene el museo”.

Comentarios