viernes 18.10.2019

Un rincón donde los alumnos de la Pablo Picasso pueden dar a conocer sus trabajos

O recuncho de Esmeralda se sitúa enfrente de la escuela de arte y en él se realizan las exposiciones
La regente del local, Esmeralda Batipao | patricia g. fraga
La regente del local, Esmeralda Batipao | patricia g. fraga

Desde muy temprano apareció en la vida de Esmeralda Batipao ese run-run del arte y la cultura, pero el criarse en el seno de una familia dedicada a las ciencias hizo que ella tuviera que seguir también esa rama. Tras varios años, el destino la ha puesto a las puertas de la EASD Pablo Picasso, donde regenta una cafetería, O recuncho de Esmeralda, que pretende convertir en un lugar donde los estudiantes puedan exponer sus creaciones.

No es la primera incursión de este tipo que hace, ya que hace unos años tenía, en el entorno de la plaza de España, el Café de Guiné, un local que “estaba aberto a todo o mundo”, y en el que, siempre que tenía ocasión, presentaba a artistas musicales “como Rubén Artabe, Pablo Balseiro o Sandra Calderón”.

En este nuevo local, “a miña idea principal é que os alumnos puideran expoñer aquí, facer os traballos aquí, que fora a súa cafetería, eu aquí non son nada, isto é deles”, explica Batipao. Precisamente, “máis adentrado o mes”, acogerá las obras de una exalumna de la Pablo Picasso.

Vida y destino

Esmeralda Batipao nacio en Guinea Bissau, pero con tres años llegó a Lisboa, “que é a capital de todos os países, estamos aí todos mezclados e se cultiva moito a arte”, comenta y añade que siempre tuvo dentro de ella ese “bichiño” del arte dentro.

La vena científica hizo que estudiara un curso de higienista dental, pero al llegar aquí, a A Coruña, empezó a trabajar en empleos “principalmente de hostalaría, sempre cara o público”. Tras varios trabajos de este tipo, decidió que prefería trabajar para ella misma, primero con el Café de Guiné y ahora con el Recuncho de Esmeralda, con el cual destaca que se acerca a ese sueño de dedicarse al arte, “a vida colocoume aquí, ás portas dunha escola de arte”. Además, comienza a hacer sus propias “cousiñas”, con la decoración de su propio establecimiento.

Comentarios