jueves 24/9/20

A Zapateira vive en un estado de “psicosis” tras los últimos asaltos

Desde el Gobierno aseguran que, tras los últimos robos en viviendas en A Zapateira que tuvieron lugar en la tarde del sábado, se ha aumentado la seguridad.

Los últimos asaltos a edificios fueron el sábado, cuando robaron en dos pisos de la calle Oslo	patricia g. fraga
Los últimos asaltos a edificios fueron el sábado, cuando robaron en dos pisos de la calle Oslo patricia g. fraga

Desde el Gobierno aseguran que, tras los últimos robos en viviendas en A Zapateira que tuvieron lugar en la tarde del sábado, se ha aumentado la seguridad. Desde la Subdelegación, señalaron que la Policía Nacional y la Guardia Civil está patrullando el barrio que se extiende a los vecinos municipios de Arteixo y Culleredo, sobre todo en las horas en las que tuvieron lugar los últimos allanamientos de casas, pero esto no consuela a los atribulados vecinos. El presidente de la asociación, Juan Sánchez-Albornoz, asegura que “hay un verdadero estado de psicosis”.
Desde que comenzaron los robos, a mediados del mes pasado, el nerviosismo del vecindario ha ido en aumento, de manera que, para intercambiar información, se han unido cerca de 60 personas en un mismo grupo de Whatsapp. De esta manera se tienen al tanto de cualquier novedad o incidencia, pero para Sánchez-Albornoz se está convirtiendo en un quebradero de cabeza.
“Ahora en cuanto ven un coche que no conocen empiezan a enviar mensajes. Como la Policía ha dicho que avisen en cuanto tengan alguna duda...”, explica el representante vecinal, que también tiene que contribuir a calmar a muchos de los residentes cuando se muestran recelosos: “El teléfono no me deja de sonar”.

alarmas
Pero la actividad del móvil de Sánchez-Albornoz no se debe solo a los preocupados vecinos: también son muchos los vendedores de alarmas que le llaman ofreciéndole sus productos. “Tengo que decirles que yo no me ocupo de eso, que solo soy el presidente de la asociación del barrio”, explica.
En cuanto al incremento de la seguridad, lo cierto es que Sánchez-Albornoz no percibe ninguna diferencia respecto a la semana pasada: “Es cierto que el domingo, después de los robos, montaron un gran dispositivo de control a la entrada del barrio, pero ahora nada”.
De todos modos, confiesa que no está muy seguro de que sea útil incrementar el número de coches patrulla que prestan vigilancia durante la semana porque los robos siempre tienen lugar los sábados y domingos, cuando hay menos ajetreo en la calle y las víctimas están fuera de sus casas para disfrutar del día libre. “Habrá que esperar al lunes a ver si funcionara”, opina.

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