Viernes 26.04.2019

La Xunta distinguirá como BIC el mural de Lugrís en 20 meses como máximo

Veinte meses y el mural de Lugrís que habla de Atlántico en la calle Real será declarado Bien de Interés Cultural. Este es el plazo que marca la Xunta en el anuncio publicado ayer en el DOG donde asume la incoación del expediente que le colocará la distinción para frenar su deterioro y destrucción. 
 

 

Los coruñeses podrán verlo al menos cuatro veces al mes	javier alborés
Los coruñeses podrán verlo al menos cuatro veces al mes javier alborés

Veinte meses y el mural de Lugrís que habla de Atlántico en la calle Real será declarado Bien de Interés Cultural. Este es el plazo que marca la Xunta en el anuncio publicado ayer en el DOG donde asume la incoación del expediente que le colocará la distinción para frenar su deterioro y destrucción. 
La asociación O Mural, que demandó a la administración para asegurarle un futuro al fresco, se sorprendía por la rapidez de movimientos del Gobierno gallego, que mostró en cambio pasividad durante dos años por comprobar la valía de la pieza. Este tiempo de demora desde que denunciaron a la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural la incoación del expediente que lo convirtiera en BIC (Bien de Interés Cultural) hizo que O Mural diese un paso más para presentar una demanda contencioso administrativa a la Consellería en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que se resolvió a su favor. Y es que desde este momento, el mural recibirá el mismo tratamiento de BIC, aunque oficialmente no lo tenga. 
Desde la asociación aplauden la noticia y apuestan porque sea solo el principio de un proceso que ataña a todas las creaciones de Lugrís, tanto las obras muralísticas como las que realizó en otros formatos: “Estamos a valorar seguir reclamando esta distinción para o resto”. Añaden que si bien desde San Caetano no reaccionaron hasta que denunciaron, creen que todo el esfuerzo se ha visto recompensado por un primer paso que obligará a los dueños del número 74 a enseñar la genialidad del pintor surrealista al menos un mínimo de cuatro veces al mes. 
Su puesta en común podrá ser solicitada por los propios ciudadanos que en estos meses estuvieron separados de él por una verja tras el traslado del café Vecchio a otro bajo de la misma calle. 
Además, tendrá que estar controlado de manera que se podría empezar a buscar la mejor fórmula para hacerlo salir de la UCI a la que le condenaron unos y otros. A pocos portales del horizonte atlántico, descansan otras intervenciones del artista. En el 27 de Olmos, que permaneció oculto también meses mientras no se traspasó, uno puede contemplar cómo el pincel extendió masa azul por sus techos y arcos. Hoy, los coruñeses están más cerca de asegurar un “para siempre” de todo este patrimonio que la Real Academia Galega de Belas Artes, el Consello da Cultura Galega y la facultad de Geografía e Historia certificaron como una joya en bruto. En concreto, la institución de Pintor Sotomayor especificó que el de la calle Real se trata de “unha pintura inconfundible e sintomática do universo pictórico, estático e temporal que, en misterioso silencio, irradian as mellores paisaxes mariñas de Lugrís”. 
Después de tres años de retraso, el fresco peca de oxígeno. Si bien el anterior Ayuntamiento logró incluir las creaciones del surrealista dentro del Pepri, lo que hace sancionable cualquier actuación inapropiada sobre las mismas, su proximidad a ser BIC confirma una protección, que durará el tiempo en que el tribunal dictamine sentencia.

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