miércoles 16.10.2019

Vuela más alto exige la reducción de las distancias de seguridad en Alvedro como marca la normativa

La plataforma de apoyo al aeropuerto Alvedro, Vuela más alto ha iniciado una campaña para instar a la dirección del aeródromo a restablecer las distancias de seguridad que tenía la pista antes de su ampliación.

Los parámetros marcados frustran algunos aterrizajes         Javier Alborés
Los parámetros marcados frustran algunos aterrizajes Javier Alborés

La plataforma de apoyo al aeropuerto Alvedro, Vuela más alto ha iniciado una campaña para instar a la dirección del aeródromo a restablecer las distancias de seguridad que tenía la pista antes de su ampliación. El colectivo asegura que es preciso eliminar las limitaciones de 150 metros, que se establecieron para cada lado atendiendo a una norma que desapareció antes de que el nuevo largo de pista se estrenase, porque parte de los desvíos se deben a estas medidas que dificultan el aterrizaje.
El umbral desplazado que se impuso en Alvedro con la entrada en servicio del nuevo largo de pista no termina de convencer. Este asunto causó polémica hace meses y obtuvo la respuesta de AENA afirmando que no afectaba para nada, Vuela más alto sostiene ya con opiniones expertas que el establecimiento de zonas de seguridad de 150 metros está frustrando bastantes vuelos.
En la práctica, el cambio de medidas implica que los pilotos deban decidir si se puede tocar tierra o no a unas distancias mínimas de la pista más altas. Ahora las aeronaves no pueden acercarse tanto y si las nubes están bajas y complican la visibilidad toca dar media vuelta o buscar un aeropuerto cerca. Ni siquiera se puede emplear el sistema ILS (para la niebla) al máximo.
“La pista se diseñó para esa norma que ha sigo derogada”, incide Xosé Ramón Nóvoa, miembro de la plataforma. Los colaboradores expertos recalcan que el caso en el que debe fijarse la dirección es en el del aeropuerto de Asturias que, de contar con esas mismas limitaciones, vería comprometido su funcionamiento.
“Aquí estamos siguiendo un protocolo que no existe y somos los únicos que tenemos los 150 metros, es decir 300 metros, lo que nos impide ser operativos del todo”, lamenta el representante. Como para el grupo ya es suficiente hándicap el carecer de ayudas al aterrizaje por la cabecera sur, exige a los responsables de la infraestructura coruñesa que tomen la decisión de retomar las medidas antiguas de 75 metros de seguridad por zona. De esta forma los aviones podrían bajar más para comprobar si las condiciones meteorológicas les permiten aterrizar.

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