sábado 16/1/21

Los voluntarios de Protección Civil celebran sus 36 años con una exposición de medios en el Obelisco

Los visitantes aprendieron a realizar una reanimación cardiopulmonar
Varios voluntarios explican a los visitantes cómo se realiza una reanimación | quintana
Varios voluntarios explican a los visitantes cómo se realiza una reanimación | quintana

Con motivo del Día Internacional de Voluntariado, la agrupación de Protección Civil de A Coruña organizó a la sombra del Obelisco una exposición del material que emplean para llevar a cabo las labores de prevención y búsqueda por las que son conocidos en la ciudad. Un hospital de campaña, lanchas y motos, bicicletas y trajes estuvieron expuestos hasta las seis de la tarde a las miradas de los curiosos que pasaban por Los Cantones, que también pudieron aprender a la reanimación cardiopulmonar. Fue una forma de celebrar el 36 cumpleaños de esta agrupación.  

El hecho de ser una agrupación tan veterana les permitió ayer mostrar equipos muy antiguos, como una radio de los años 60, una verdadera reliquia. Pero la mayor parte del equipamiento expuesto era de última generación. “No podemos quejarnos –admitía un voluntario– Somos como los click de Playmóbil: tenemos de todo”. Precisamente acababan de recibir nuevos faros para las bicicletas y flamantes uniformes, que por el momento solo exhibía un maniquí. 

Como un pasatiempo 
Entre la pequeña parte de los voluntarios (son 72) que se encontraban allí se hallaba una de las más veteranas, Ana María Ares, que a sus 36 años es una de las más veteranas de la agrupación, puesto que ingresó en ella cuando solo tenía 18. Ares, que fue condecorada esta misma semana en la delegación del Gobierno con la orden del Mérito Civil asegura que ella sigue en esta actividad sobre todo porque le divierte: “Es como un hobby”. 

El día de mayor actividad es el de San Juan, donde se monta el hospital de campaña al completo para atender a borrachos, heridos y contusionados. Pero los voluntarios coruñeses han atravesado a menudo las fronteras del municipio para llegar a donde se necesita su ayuda. “Nosotros estuvimos en Angrois, en el Prestige, estuvimos en Valencia cuando la visita del Papa”, recuerda Ares. 

Sobre una de las motos, se hallaba un oso de peluche, la mascota de la Agrupación. “Se llama P.A.S. –explica otra voluntaria–: Proteger, Alertar y Socorrer”.

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