miércoles 16.10.2019

Vinculan al autor del atraco a la joyería Romeu con otro robo similar en la zona

Mismo entorno, zona Obelisco. Mismo objetivo, joyerías. Y, tal vez, también mismo autor.
el acusado se enfrenta por este caso a penas de entre cinco y 13 años de prisión javier alborés
el acusado se enfrenta por este caso a penas de entre cinco y 13 años de prisión javier alborés

Mismo entorno, zona Obelisco. Mismo objetivo, joyerías. Y, tal vez, también mismo autor. El único de los tres detenidos en enero de 2011 por el robo frustrado a la joyería Romeu, en la calle Real, podría estar implicado en otro golpe, el que sufrió cuatro meses antes una relojería en la cercana calle de los Olmos. En ambos casos, los ladrones aprovecharon la mañana del sábado para actuar y buscaron el mismo tipo de botín siguiendo un patrón similar.

Ayer, el hombre al que el personal de la joyería Romeu redujo y entregó a las autoridades aquella mañana de hace dos años prestó declaración en la Audiencia Provincial, donde se enfrenta a acusaciones por robo con violencia, tenencia ilícita de armas y, en la versión de hechos de la acusación particular, también intento de homicidio, por los disparos que se registraron en el establecimiento durante el golpe.

Una prueba genética lo implica también
en el asalto a la relojería Calvo

No hace más de una semana, el mismo acusado declaraba ante el juez de penal 6 por el asalto anterior, donde los ladrones –tres, como en este caso– lograron huir con un botín valorado en 150.000 euros y compuesto íntegramente por relojes de lujo.

Aunque ninguno de los autores fue identificado en su momento, la investigación por el golpe en la joyería Romeu aportó una pista. La Policía cotejó el ADN del único detenido con los restos obtenidos en las prendas de ropa de las que los delincuentes se deshicieron tras perpetrar el asalto en Los Olmos y obtuvo una coincidencia.

Ahora, el procesado –brasileño, aunque con residencia en Lisboa hasta su arresto– se enfrenta a una petición de pena de entre cinco años y medio y 13 por el atraco de la calle Real, y a otros cinco por el de la joyería Calvo, cuya implicación él niega.

"por dinero"

Así se lo hizo saber ayer al tribunal de la sección segunda de la Audiencia, después de reconocer que en el robo perpetrado cuatro meses más tarde participó “por dinero”. Según contó, la misma banda ucraniana que le había ofrecido el primer “trabajo” le llamó en enero para el segundo. Aunque la primera vez se negó, sí ofreció su coche a los autores, y ahí podría estar la razón de que la ropa recuperada por la Policía en el entorno del negocio asaltado contuviera restos de su ADN, según su versión de los hechos.

En enero, los ucranianos volvieron a contactar con él en Lisboa y le ofrecieron “5.000 euros” a cambio de su ayuda. Aceptó y la noche previa viajó hasta Vigo, donde se juntó con uno de sus cómplices. De allí, a Santiago, donde el tercero le facilitó el arma y la ropa que utilizaría para robar en la joyería, además de un plano del centro de A Coruña.

Aquella mañana de sábado, los tres se dirigieron a la joyería de la calle Real. Tal como mantienen las acusaciones, él fue el primero en entrar y, tras agarrar al vigilante de seguridad, lo encañonó con una pistola, mientras sus acompañantes intentaban desvalijar los expositores. Pero la intervención de los empleados frustró sus planes. El personal logró retener a uno de ellos, después de que este llegara a accionar dos veces su arma.

Si se confirma, como ayer sostuvieron los testigos, que uno de esos tiros fue dirigido al vigilante, el ladrón podría ser condenado por intento de homicidio. Fiscalía y defensa –que ejerce el letrado Manuel Ferreiro– lo descartan, entre otras razones porque el atestado policial habla de dos “tiros al aire”, lo mismo que mantiene el acusado.

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