viernes 4/12/20

Vecinos de Novo Mesoiro alertan de que los okupas saquean un bloque de pisos

La comunidad de vecinos formada por los residentes de los números 15, 17, 19 y 21 de Ribeira Sacra llevan años soportando los actos vandálicos de los okupas que hay en su edificio, así como de los inquilinos del Instituto Galego de Vivenda e solo (IGVS).

Una de las viviendas okupadas ya ha sido precintada	quintana
Una de las viviendas okupadas ya ha sido precintada quintana

La comunidad de vecinos formada por los residentes de los números 15, 17, 19 y 21 de Ribeira Sacra llevan años soportando los actos vandálicos de los okupas que hay en su edificio, así como de los inquilinos del Instituto Galego de Vivenda e solo (IGVS). Pero la semana pasada la situación dio otra vuelta de tuerca cuando una vecina descubrió a los okupas metiendo radiadores del edificio en una furgoneta. El presidente de la comunidad de vecinos, Javier Mañana, considera que este testimonio es la prueba de que están saqueando las instalaciones del inmueble. 
“Cuando la Xunta llegue, cada vivienda será como un solar”, advierte Mañana, en un reproche al IGVS por su lentitud a la hora de actuar. “Nos reunimos el mes pasado con ellos y nos prometieron que iban a precintar las casas que estuvieran vacías para asegurarse de que no vinieran más okupas”, recuerda el presidente de la comunidad. Según él, los responsables del IGVS le prometieron que actuarían este mes, pero de momento casi ninguna puerta lleva el precinto. 
Mañana advierte de que una gran cantidad de las viviendas de esos cuatro portales están vacías y pertenecen a la Xunta: “Es probable que comiencen por ellas”. Los vecinos están convencidos de que la misma mujer que ofrece de forma ilegal pisos a los okupas es la que también está detrás del saqueo de las instalaciones del edificio. Esta mujer ofrece un piso y conecta el agua, el gas y la electricidad por 300 euros. Por supuesto, se trata de empalmes ilegales. “No utilizan gas natural, lo que hacen es traer una bombona de butano y conectarla a la caldera”, explica Mañana. 
En cuanto a la electricidad, tienen razones para sospechar que son ellos las que la están pagando. Como señaló el presidente de la comunidad: “Una vecina va a reclamar a Fenosa porque le llegó una factura de cien euros, y eso se mucho pagar para un solo mes”.  Además, los vecinos ya denunciaron en su día los robos de los contadores de luz.

Deuda saldada
Por el momento, para lo único que ha servido la reunión que la comunidad mantuvo con el IGVS el mes pasado es para que el organismo de la Xunta pagara parte de la deuda que mantenía: en torno a 20.000 euros, en concepto de cuotas comunitarias tanto de los pisos que son de su propiedad pero permanecen vacíos y los que están ocupados, pero cuyos inquilinos no se molestan en pagar. 
“Necesitamos el dinero para pagar el seguro, porque tenemos los rellanos y los portales destrozados. Pero como se retrasan siempre con los pagos, enseguida volverá a faltar dinero en la cuenta de la comunidad”, explicó Mañana. 
Lo que realmente quieren los vecinos del edificio de Ribeira Sacra es que el IGVS expulse a sus inquilinos por sus continuos actos vandálicos y la intimidación a la que someten a la comunidad, donde también practican el tráfico de drogas a pequeña escala.
La comunidad insiste en que quieren que se vayan, pero saben que los trámites legales para conseguirlo alargarán mucho el proceso.

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