viernes 25/9/20

Vecinos de Os Mallos denuncian molestias e inseguridad por un edificio abandonado en la calle de San Luis

Aseguran que se ha forzado la puerta de entrada y que los ruidos nocturnos molestan a los residentes 
El edificio es un viejo inmueble de cinco plantas, ya abandonado | quintana
El edificio es un viejo inmueble de cinco plantas, ya abandonado | quintana

La calle de San Luis se encuentra cerca de los Nuevos Juzgados y va a parar a la ronda de Outeiro, en pleno centro de Os Mallos. Allí se encuentra el último edificio abandonado que ha generado polémica en la ciudad. El inmueble, de escasa altura y sin ascensor, es uno de tantos inmuebles construido durante los años 70, y se haya actualmente deshabitado, pero los vecinos denuncian que de un tiempo a esta parte, unos desconocidos han forzado la vieja puerta de madera y pueden ver gente entrando y saliendo continuamente. Es más, de noche se producen ruidos que molestan a los residentes y generan sensación de inseguridad.  

No en vano, Os Mallos es uno de los barrios de la ciudad que más sufren la lacra del abandono de los inmuebles antiguos, y que muchas veces acaban siendo refugios de actividad marginal que causan problemas de convivencia. A veces es un problema de ocupación, a veces se trata de simple gamberrismo.

Un ejemplo de este último caso se encuentra al otro lado de la ronda de Outeiro. Hace ya 16 meses que un vecino de la calle del Pintor Germán Taibo, en Os Mallos, presentó la primera denuncia ante el Ayuntamiento quejándose de las obras ilegales que se estaba llevando a cabo en el número 4. Actualmente, estos trabajos están paralizados, pero las molestias persisten: individuos se cuelan en el interior del edificio a medio hacer, arrojan ladrillos, rompen ventanas y arman jaleo. “Ya va en cuatro ocasiones que ha tenido que acudir la Policía”, aseguraba un afectado.

El 27 de enero, los bomberos extinguieron un fuego que se había declarado en el segundo piso del número 8 de la calle de Monforte, un edificio ruinoso y que había sido ocupado de forma ilegal. No hubo que lamentar ningún herido pero los vecinos del inmueble de al lado salieron a la calle, aunque la evacuación no fue ordenada por los bomberos, pero las llamas alarmaron a todos. Se sospecha que los okupas provocaron el fuego al tratar de calentarse. Es un peligro inherente a las ocupaciones ilegales y que se repite periódicamente causando graves daños, aunque por el momento no ha habido que lamentar ningún herido.

El abandono es general en muchos de los viejos edificios de cinco alturas que predominan en el barrio. Algunos de ellos, en lugares como San Vicente o Asturias, están tan degradados que los bomberos han tenido que acudir ante el aviso de caída de cascotes o cristales durante el último año e instalar andamios protectores para evitar accidentes. Muchas veces estos edificios vacíos se convierten en el hogar de palomas o de ratas  

El relevo lo toma la población inmigrante, que cada vez tiene  más peso en el entorno de los Nuevos Juzgados. Acude atraída por los precios del alquiler, algo más moderados que en el resto de la ciudad.

Unos 20 inmuebles

A pesar de todo, el proyecto universitario Empty Coruña calculaba el año pasado que solo en Os Mallos existen 20 edificios abandonados. Sin ascensores ni garajes, resultan poco atractivos, y muchos de ellos carecen de espacio para instalar un elevador.

Por supuesto, la Concejalía de Urbanismo asegura estar preocupada por este problema y pretenden aumentar las ayudas a la rehabilitación, lo que permitirá paliar este problema, siempre que los dueños de los inmuebles muestren interés. Una solución más rápida es tapiar las entradas de los inmuebles vacíos, que es lo que reclaman los vecinos.

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