Jueves 15.11.2018

El único crucero residencial del mundo recala dos días en A Coruña

El muelle de Transatlánticos recibió ayer una visita especial en relación al resto de cruceros que suelen incluir A Coruña en sus rutas durante el resto del año.

Los exclusivos cruceristas del buque pasearon por el centro de la ciudad | quintana
Los exclusivos cruceristas del buque pasearon por el centro de la ciudad | quintana

El muelle de Transatlánticos recibió ayer una visita especial en relación al resto de cruceros que suelen incluir A Coruña en sus rutas durante el resto del año. El buque residencial “The World”, un barco en el que viven millonarios en su mayor parte americanos y europeos, eligió la ciudad para pasar dos días en los que los exclusivos turistas tendrán la oportunidad de conocer detalladamente el municipio. Eso sí, por fuera el aspecto de la embarcación no llamó especialmente la atención de los vecinos, acostumbrados ya a muchas escalas. 
El transatlántico “The World”, que ayer llegó a la ciudad y se marchará hoy a última hora, es de tamaño medio –como muchos otros que suelen arribar a la ciudad– y por tanto no sorprendió demasiado. Sin embargo, pocos sabían que en su interior guarda un secreto que hace que esta embarcación sea muy distinta al resto de cruceros. Este barco propiedad de The World Residence at sea es el único en el que sus ocupantes pueden permanecer alojados todo el año. 

Hasta siete millones de euros
“The world” es un buque residencial en el que no hay camarotes al uso sino grandes pisos que cuentan hasta con tres habitaciones, cocina y salón, de calidades excepcionales y con hasta 300 metros cuadrados de tamaño total. Como confirmó la propia Autoridad Portuaria, comprar uno de estos apartamentos puede llegar a costar siete millones de euros por lo que es conocido como el barco de los millonarios. 
Los menos ricos también tienen la oportunidad de alquilar algunas de las casas flotantes por un precio de 1.200 dólares la noche y disfrutar de un recorrido que para en pocas ciudades del mundo pero cuando lo hace pasa más horas. Por ejemplo ayer sus 170 cruceristas –y los tripulantes– pasaron buena parte del día recorriendo A Coruña. Fue fácil verlos paseando por O Parrote o recorriendo el centro con la tranquilidad de saber que no tenían prisa por volver al barco.

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