miércoles 23/9/20

Las últimas lluvias sitúan al embalse de Cecebre en el límite legal de su capacidad

Podría almacenar mucha más agua, si no fuera porque sería ilegal. El nivel del embalse de Cecebre, tras las últimas lluvias, ha llegado hasta el 59,8% y las esclusas abiertas evitan que el nivel siga subiendo más.

Las últimas lluvias sitúan al embalse de Cecebre en el límite legal de su capacidad

Podría almacenar mucha más agua, si no fuera porque sería ilegal. El nivel del embalse de Cecebre, tras las últimas lluvias, ha llegado hasta el 59,8% y las esclusas abiertas evitan que el nivel siga subiendo más. “Es por ley, porque hasta que acabe primavera hay que tener en cuenta las inundaciones, así que hay que dejar un margen”, comentan fuentes de la Empresa Municipal de Aguas de A Coruña (Emalcasa).
En realidad, a un visitante de Cecebre le costaría distinguir a simple vista la diferencia entre el embalse de finales del año pasado y el de hoy, porque es solo de un 4%. “Lo más que bajó fue hasta el 54%, así que y nunca estuvo en peligro el suministro”, señalan desde Emalcsa, que recordaron que los ríos que desaguan en la presa seguían con agua. Sin embargo, tras varios meses sin llover, incluso los más optimistas empezaban a sentirse un poco inquietos: “La verdad es que hacía falta que lloviera”.
La preocupación empezó a crecer en diciembre, cuando muchos consumidores se quejaron de que el agua que bebían del grifo tenía un sabor terroso, que resultaba desagradable. Aunque la potabilidad del líquido no se ponía en tela de juicio, la falta de lluvias, que impedían renovar el agua, sumada a la acumulación de la caída de hojas, propia del otoño, había provocado ese sabor característico que, por lo demás, no era una novedad: este tipo de circunstancias ya se detectaron en 2005, 2008 e, incluso, 2010.

el 28 de enero
Las lluvias del mes pasado cambiaron la situación. “Comenzó a llover el 28 de enero, y en ese momento estábamos al 55,1%”, recuerdan las mismas fuentes. Los mismos temporales que azotaron a la ciudad con fuertes ráfagas de viento y trombas de agua, dejaron en Cecebre la anhelada lluvia, que permitió la renovación de las reservas. En una semana, aumentó un 5%. Ahora ya no puede crecer más por una cuestión de seguridad: así se evita que el agua desborde la prensa ante una lluvia repentina.
De todos modos, desde Emalcsa señalan que el embalse de Ccecebre estaba a un 1% por debajo del año pasado, y un poco menos que la media de los últimos años a pesar de que hayan pasado meses sin que se registraran precipitaciones de importancia. En parte, la razón es que los coruñeses cada vez consumen menos agua, un dato que los responsables de Emalcsa interpretan como una muestra de que los vecinos de la ciudad son cada vez más responsables en el uso que hacen de un recurso tan vital como es el agua.
De momento, el pronóstico meteorológico apunta que seguirá lloviendo durante un tiempo, así que las esclusas de Cecebre continuarán abiertas.

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