miércoles 28/10/20

El traficante coruñés huido recibía cerca de 500 kilos de hachís al mes

Las autoridades confían en detener muy pronto al coruñés jefe de la banda de traficantes de hachís que se desarticuló el martes en una operación conjunta del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA)

El material incautado incluía 118 kilos de hachís y 141.000 euros | patricia g. fraga
El material incautado incluía 118 kilos de hachís y 141.000 euros | patricia g. fraga

Las autoridades confían en detener muy pronto al coruñés jefe de la banda de traficantes de hachís que se desarticuló el martes en una operación conjunta del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil y su equivalente en la Policía Nacional. “Lo detendremos pronto. O lo atrapamos o se entregará acompañado de su abogado”, sentenció el teniente coronel Francisco Javier Jambrina, del Instituto Armado. Tiene mucho de lo que responder: las autoridades sospechan que movía hasta 500 kilos de hachís al mes para toda la provincia.
Tras la actuación de ayer, las autoridades consiguieron desarticular la rama de la banda (seis personas) que actuaba en Ferrolterra, además de otras dos personas de la rama coruñesa. Se incautaron de 118 kilos de hachís, además de 141.000 euros en metálico, 1,9 kilos de cocaína, 2,8 kilos de sustancias de corte, 9 vehículos de alta gama y una moto de agua. Parte del dinero (70.000 euros) se encontró en uno de los vehículos confiscados a la trama valorado en otros 70.000 euros, en un comportamiento oculto.
El subdelegado del Gobierno, Jorge Atán, acudió a la presentación del material en la Comandancia de Lonzas, donde también acudió el comisario provincial de la Policía Nacional, José Luis Balseiro. También se incluían varias armas, como machetes y una pistola, que se había descubierto en el interior de una farola dentro de la propiedad de uno de los investigados. Este arma será sometida a pruebas balísticas para determinar si ha participado en hechos delictivos violentos.
 

La mayor de Ferrolterra
La rama ferrolana de la organización (la mayor de esa área) estaba compuesta por el jefe de la zona, que recibía 50 kilos de de hachís la mes, su pareja y el padre de él, que se encargaba de guardar la droga en su casa de Covas según apuntan las investigaciones policiales. Los otros tres detenidos se consideran distribuidores, que se encargaban de la venta de la droga a pequeña escala.
Pero la mayor parte de la droga fue aprehendida en Meicende, donde se encontraron cerca de 60 kilos en un garaje. También se inspeccionó una propiedad en Sada. En ambos lugares se detuvo a sendos sospechosos. Los ocho pasarán mañana a disposición del juzgado de instrucción número 3 de Ferrol.
La Guardia civil espera que pronto se unirá a ellos su jefe. Sería el mejor colofón para unas pesquisas que comenzaron hace seis meses, y que se vio dificultado por las medidas de seguridad que había adoptado la trama, cuyos integrantes apenas usaban el móvil y cambian de coche con frecuencia.

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