domingo 29/11/20

Los trabajadores se reunirán con la dirección de Alcoa el jueves para tratar de que retire el ERE

La campaña por salvar del cierre la planta de Alcoa y sus casi 400 puestos de trabajo continúa esta semana. Después de la gran manifestación del sábado, que llevó a miles de personas a marchar tras la pancarta que pedía la retirada del ERE, ayer los obreros de la fábrica de aluminio volvieron a quemar neumáticos frente a la entrada, donde un piquete aún impide la salida de aluminio.

Los trabajadores mantienen la protesta con el ánimo alto | pedro puig
Los trabajadores mantienen la protesta con el ánimo alto | pedro puig

Esta semana, que muchos esperan que sea decisiva, incluirá el jueves un encuentro entre trabajadores y representantes de la multinacional americana, que se sumará al que tendrá lugar hoy con representantes del Ministerio de industria y de Transición Ecológica, sí como con representantes de la Xunta y del Principado de Asturias.

El objetivo sigue siendo conseguir que el gigante del aluminio retire el ERE que anunció el miércoles pasado y que afecta no solo a la planta coruñesa, sino a la de Avilés. En total, 686 puestos que desaparecían dejando solo la de San Cibrao, la más moderna y productiva. Es por eso que el miércoles, el día antes de la reunión con el alcalde, se reunirán con el comité europeo de Alcoa.

La patronal ha justificado el cierre de ambas plantas en que son las menos productivas del grupo debido a los problemas estructurales que atraviesan y las pérdidas “significativas” que registran ambas. Según indicó Alcoa, estas plantas se encuentran afectadas por problemas estructurales productivos y tecnológicos como su “menor capacidad de producción, una tecnología menos eficiente y elevados costes fijos”, unidos a factores externos de mercado, como la “sobrecapacidad de producción de China”, el elevado precio de las materias primas y el coste de la energía

Imagen de unión
Por otro lado, ayer, durante una visita a la EDAR de Bens, la planta de tratamiento de aguas, el alcalde, Xulio Ferreiro, reiteró el apoyo político a la lucha por el mantenimiento de los puestos de trabajo y destacó el hecho de que, por el momento, han conseguido presentar un frente unido a pesar de que las diferentes administraciones estén gobernadas por partidos políticos de distinta índole. “Ata agora dimos esa imaxe de unión. Insistí en que era necesaria, como saiu no pleno na semana pasada, deixar as discusións partidarias”. Ferreiro declaró que “non vamos a cexar no empeño e se todos estamos unidos vai ser moi difícil que se poida tomar a decisión do peche” .

Por su parte, el conselleiro de Industria, Francisco Conde, insistió en lo que ya había declarado en anteriores ocasiones: pidió la retirada del ERE a la multinacional y al Gobierno central que actúe para poder contar con los mecanismos de interrumpibilidad este año. E indicó que se trabaja con un “marco enerxético” para 2019 que se pueda llevar a la mesa de negociaciones con Alcoa: “Esperamos a esa corresponsabilidade entre a empresa e o Goberno: que a empresa rectifique e que nomeadamente podamos ter un marco coñecido e concreto”.

Dinero público
Por su parte, el Gobierno central tampoco ha cambiado su postura, que pasa por criticar al gigante de aluminio por anunciar un ERE cuando ha recibido en los últimos diez años mil millones de euros en interrumpiblidad (REE le paga por poder cortarle el suministro si es necesario), al tiempo que la Ministra de Industria, Reyes Maroto, insiste en que detrás de la decisión no se encuentra el alto coste de la energía en España.


Hay que señalar que la empresa no ha registrado pérdidas. Simplemente, sus ganancias han sido menores de lo esperado debido a costes que no tienen que ver con las plantas. Pero con este movimiento ha conseguido revalorizar sus acciones y puede ofrecer un beneficio extra a sus accionistas.


Mientras tanto, sus todavía empleados siguen manifestándose a diario en las instalaciones cuyos accesos controlan. Cada día, por la tarde, queman neumáticos en el aparcamiento de visitas y cortan la carretera de Baños de Arteixo, aunque solo unos minutos, liberando un carril para que el embotellamiento no llegue a ser grave. El próximo mes será el momento de sentarse a la mesa de negociaciones para acordar el ERE y antes de que eso suceda, esperan poder presionar a la empresa para que acepte dar marcha atrás.

Por eso preparan una nueva manifestación que podría celebrarse esta misma semana y que partiría desde la planta hasta la Delegación del Gobierno, una marcha que esperan que sea tan multitudinaria como la que se celebró el sábado. El tiempo sigue corriendo y, como señaló el conselleiro de Industria “Alcoa está marcando unhas datas moi concretas para pechar a empresa”.

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