domingo 20/9/20

Trabajadores del hospital Abente y Lago protestan por la supresión de plazas de aparcamiento

Trabajadores del hospital Abente y Lago se pusieron en contacto con el Gobierno local para mostrarles su disconformidad por la prohibición de aparcar en la calle de San Francisco desde que se puso en marcha la segunda fase de peatonalización de la Ciudad Vieja hace dos semanas.

Las señales y conos impedían ayer el aparcamiento en la calle de San Francisco | javier alborés
Las señales y conos impedían ayer el aparcamiento en la calle de San Francisco | javier alborés

Trabajadores del hospital Abente y Lago se pusieron en contacto con el Gobierno local para mostrarles su disconformidad por la prohibición de aparcar en la calle de San Francisco desde que se puso en marcha la segunda fase de peatonalización de la Ciudad Vieja hace dos semanas.
Hasta entonces, el personal del hospital aprovechaba para aparcar sus vehículos en esta vía, pero ahora perdieron dicho espacio. “Quitaron todo el lateral que utilizábamos para aparcar, aunque no estaba reservado para nosotros, pero ahora no lo puede utilizar nadie y somos los principales afectados”, explica una de las trabajadoras del centro sanitario.
Esta situación provocó que hagan una recogida de firmas que ya llega a los trescientos apoyos y que trasladaron desde el sindicato al Gobierno municipal para mostrarles su malestar.
Además, a esto se une que desde María Pita no se pusieron en contacto con ellos “en ningún momento”, ni antes ni después de poner en marcha la segunda fase de peatonalización de la Ciudad Vieja, otro aspecto que contribuye a aumentar su malestar.
La prohibición de aparcar en la calle de San Francisco se extiende también al aparcamiento público cerca del Instituto Oceanográfico. Este espacio también era utilizado por los trabajadores del Abente y Lago para dejar sus coches durante la jornada laboral, pero ahora es una zona reservada para residentes.
Estas limitaciones al aparcamiento tienen como consecuencia que muchos de los trabajadores afectados hayan tenido que recurrir a los aparcamientos privados, principalmente al de O Parrote. “Antes estaba vacío y ahora siempre lleno”, explica una de las trabajadoras.

Afectados
Los empleados del centro hospitalario se consideran “afectados” por la nueva fase de peatonalización de la Ciudad Vieja, por lo que consideran que el Ayuntamiento también podría llevar a cabo un censo de sus vehículos y que se les permita aparcar como a residentes o comerciantes.
Estas protestas del personal del hospital Abente y Lago no son las únicas que se han producido en torno a la segunda fase de la peatonalización de la Ciudad Vieja y su correspondiente redistribución del aparcamiento.
Tanto residentes como comerciantes del casco histórico mantuvieron varias jornadas de negociación con representantes municipales.
Finalmente se habilitaron unas 250 plazas de aparcamiento en superficie en la zona de la calle de la Maestranza y otras cercanas, una solución que no dejó satisfechos por completo ni a comerciantes ni a residentes ya que también deben compartirlas con otros como el personal de espacios públicos. A ellas hay que sumar las casi cien que hay en el aparcamiento cercano al Oceanográfico.
Además de estas plazas en superficie el Ayuntamiento también llegó a acuerdos con algunos aparcamientos privados de la zona, tres en concreto, que ofrecen tarifas reducidas a los afectados por el avance de la peatonalización del casco histórico, del que se eliminaron alrededor de doscientas plazas de aparcamiento. Según los últimos datos facilitados por el Gobierno local, se cerraron alrededor de 180 contratos entre estos subterráneos y los afectados por las restricciones del casco histórico. l

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