Jueves 18.04.2019

Los trabajadores de Alcoa aplazan al lunes la votación del acuerdo

El Gobierno se compromete a “minimizar” el impacto pero no garantiza sus puestos.

La calma en las instalaciones de la carretera de Baños de Arteixo era ayer total | quintana
La calma en las instalaciones de la carretera de Baños de Arteixo era ayer total | quintana

Los trabajadores de Alcoa no votaron ayer en asamblea la propuesta de la multinacional, que se compromete a mantener el empleo hasta el uno de julio. La votación se retrasa hasta el lunes, el último día antes de que se haga efectivo el ERE: la multinacional americana advirtió que si los trabajadores no aprueban el acuerdo, por el que ganarían tiempo para encontrar un comprador para la planta, se podría el ERE en los términos anunciados el 17 de noviembre, lo que supondría la desaparición de 686 puestos de trabajo, 369 en A Coruña y 317 en Avilés, en 15 días. 

El consejero delegado de Alcoa, Roy Harvey, máximo ejecutivo de la multinacional, calificó este preacuerdo como “un paso muy positivo”. Asumiendo que los trabajadores ratificasen lo pactado, la compañía seguirá operando en las plantas durante seis meses, hasta finales de junio, manteniendo la producción de aluminio primario y al mismo tiempo, invirtiendo 20 millones de euros en el proceso de electrólisis, dejando la maquinaria en un estado en el que pueda funcionar de encontrar a un comprador.


Una de las condiciones que ponen los trabajadores para ratificar el acuerdo es que el Gobierno garantice los puestos de trabajo. Pero el Gobierno, que asegura que mantiene contactos con posibles inversores, se ha comprometido a trabajar para minimizar el impacto sobre los trabajadores a los que Alcoa no garantiza el empleo, aunque reconoce que la garantía de salvar la totalidad de los puestos de trabajo no está incluida en el preacuerdo y su resultado no depende de él.

Ratificación
Eso es un problema, porque el presidente del comité de empresa de A Coruña, Juan Carlos López Corbacho, había declarado que esperaba que el Gobierno ratificara el acuerdo, en un documento que debería estar firmado también por la Xunta, en el caso de A Coruña. Este hecho podría explicar el retraso de la asamblea. 


No es el único obstáculo para el acuerdo: el delegado de CIG no firmó el documento por considerar, precisamente, que no garantiza los puestos de trabajo ni la actividad industrial, el objetivo por el que llevan manifestándose desde el 15 de noviembre. Pero serán los trabajadores los que tendrán la última palabra el próximo lunes, 21 de enero, de 05.30 a 18.00 horas, y el martes, 22, de 08.00 a 12.00 horas .

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