miércoles 2/12/20

El Supremo rechaza el último recurso de las condenadas por estafar a una pariente rica

El Tribunal Supremo acaba de cerrar la última vía que les quedaba a dos mujeres coruñesas –madre e hija– para tratar de librarse de la condena de cuatro años de cárcel que en enero del año les impuso la Audiencia Provincial como autoras de una estafa a una familiar, anciana y millonaria.

Las acusadas fueron condenadas a cuatro años javier alborés
Las acusadas fueron condenadas a cuatro años javier alborés

El Tribunal Supremo acaba de cerrar la última vía que les quedaba a dos mujeres coruñesas –madre e hija– para tratar de librarse de la condena de cuatro años de cárcel que en enero del año les impuso la Audiencia Provincial como autoras de una estafa a una familiar, anciana y millonaria.
Las acusadas habían impugnado la sentencia ante el alto tribunal y, tras declarar este que no había lugar al recurso, presentaron un incidente de nulidad mediante el cual solicitaban una nueva sentencia absolutoria para ellas o, de forma subsidiaria, la nulidad del proceso penal contra ellas y la repetición del juicio, para poder estas proponer nuevas pruebas. El motivo, la “indefensión”, que, a su criterio, habían sufrido durante el juicio y en los posteriores recursos.
Frente a su pretensión, el auto del Supremo descarta atender al recurso, dado que este “pretende que el tribunal rectifique el criterio expresado en su resolución” en base a los mismos argumentos que las acusadas ya esgrimieron y que fueron rechazados por los magistrados de la sala de lo penal.
 
entre basura
En más de un millón de euros cifró la sentencia de la Audiencia el fraude perpetrado por las dos mujeres y del que fue víctima una pariente adinerada y senil a la que la mayor de las acusadas cuidó durante los últimos años de su vida. Ella era la persona a la que el juzgado había habilitado para administrar las cuentas bancarias de su familiar, que pese a su alto poder adquisitivo llegó a vivir rodeada de basura, en un piso sin luz eléctrica y entre indigentes.
La Audiencia entendió que madre e hija se habían aprovechado del poder que ejercían sobre la nonagenaria y su frágil estado mental para enriquecerse. En cuanto a la segunda procesada, abogada de profesión, fue considerada “cooperadora necesaria” por su papel en los procedimientos administrativos. n

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