martes 27/10/20

Solo el 38% de la plantilla de Tranvías siguió la huelga del transporte público

El de ayer fue el primero de los dos días de huelga convocados por el comité de la compañía de Tranvías para exigir unos horarios más adaptables a la conciliación de la vida familiar.

Los autobuses coruñeses registraron llenos en la hora punta, sobre todo en paradas clave, como la de la plaza de Pontevedra	javier alborés
Los autobuses coruñeses registraron llenos en la hora punta, sobre todo en paradas clave, como la de la plaza de Pontevedra javier alborés

El de ayer fue el primero de los dos días de huelga convocados por el comité de la compañía de Tranvías para exigir unos horarios más adaptables a la conciliación de la vida familiar. Sin embargo, la intención de los trabajadores de visibilizar su conflicto ante toda la ciudad se vio frustrada en parte por la gran cantidad de servicios mínimos decretada por el Ayuntamiento (50% frente al 25% de anteriores conflictos) y en parte porque algunos de sus compañeros no participaron en la huelga. El resultado es que, según la empresa, solo ha secundado el paro el 38%, lo que ha permitido aumentar los servicios mínimos un 23 por ciento más.
Eso significa que salieron de las cocheras más autobuses de los que se habían previsto. En cuanto a las líneas, circularon   la 1, 1A, 2A (que se ha fusionado con la 2 para realizar el itinerario completo que combinan ambas líneas), así como la 3, 3A, 4, 5, 6, 6A, 7, 11, 12, 12A, 14, 17, 20, 21, 22, 23 y 24, además de los especiales de la Universidad. Sin embargo, los usuarios no han dejado de notar ciertos trastornos, sobre todo en líneas como la 12A, cuya frecuencia es de casi media hora y que se ha doblado, según algunos viajeros, hasta llegar a casi la hora. “Si tienes que seguir un horario, sí que te afecta”, comentó una usuaria. También hubo lleno en horas punta.
Desde el comité de empresa, Miguel Ángel Campos Martínez reconoció que así fue. “Evidentemente, tuvieron que esperar el doble de tiempo, aunque ayer fue un día flojo, la ciudad parecida parada”, añadió. Sin embargo, el representante sindical recordó que se había alertado de la huelga con varios días de adelanto, de manera que los usuarios sabían que ayer el transporte se vería afectado. Además, el buen tiempo de ayer también contribuyó a que algunos afectados se desplazaran a pie.

satisfactorio
En lo que ya no está de acuerdo Campos es en el cómputo del seguimiento de la huelga que esgrime la empresa. “Deben haber contado los servicios mínimos, porque si no, no se explica”, asegura el delegado, que insiste en que para ellos, el resultado ha sido “satisfactorio”. Reconocen que hubo algunos trabajadores que no estaban en servicios mínimos y que sí acudieron a trabajar, pero consideran que entran dentro de lo normal. “Se estaban jugando sus empleos porque sus contratos son temporales. Nosotros tampoco les pediríamos que hicieran eso”, puntualizaron.
A quien sí le reprocha su comportamiento es al Ayuntamiento. El comité de empresa había mostrado su malestar con el gobierno local, que había fijado unos servicios mínimos tan elevados, sobre todo comparados con el de la última huelga.   De hecho, es el máximo que permite la ley para un servicio que es considerado imprescindible para el buen funcionamiento de la ciudad. Desde el comité añaden que en ningún momento el Ayuntamiento se puso en contacto con ellos.
De todos modos, sus planes se mantienen y el próximo viernes tendrá lugar su segunda jornada de huelga.  Ambas partes se acusan de falta de diálogo, pero los trabajadores insisten en que no  están pidiendo dinero, sino un horario más reducido, porque están conduciendo 1.810 horas al año, cuando lo normal son 1.750 horas. Tranvías, por su parte, afirma que se limita a hacer cumplir las condiciones del último acuerdo. n

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