viernes 4/12/20

Salvan de un incendio a los seis presos más peligrosos de Teixeiro

Los guardias evacuaron a cinco de los internos y usaron equipos de respiración para rescatar al restante 

El suceso tuvo lugar en el módulo de aislamiento del centro penitenciario | quintana
El suceso tuvo lugar en el módulo de aislamiento del centro penitenciario | quintana

A las nueve de la noche del martes, un incendio que se declaró en el módulo de aislamiento de la cárcel de Texeiro estuvo a punto de matar al preso que lo había iniciado,  que cumple una larga condena por delitos comunes. Los funcionarios evacuaron a los seis  presos de esa ala y cuando descubrieron que faltaba uno de ellos, dos de los guardias desafiaron las altas temperaturas y consiguieron localizar, a pesar del humo, al sujeto y sacarlo al exterior, donde fueron recibidos con aplausos por los propios internos. El director del centro penitenciario, José Ángel Vázquez, calificó de “fantástico” el comportamiento de los funcionarios ante esta situación de emergencia. 

El incendio se produjo a la hora del relevo. En cuanto sonaron las alarmas de incendios, los funcionarios de guarida avisaron a los jefe del servicios. Al parecer, el preso había provocado el incendio quemando su ropa, puesto que los colchones son ignífugos.

Según Vázquez, el prisionero marroquí que decidió prender el fuego sufre problemas mentales, aunque no ingresó en la institución por crímenes especialmente violentos, se consideraba de especial peligrosidad, y está clasificado como FIES-5. 

Divergencias 
La versión oficial difiere en algunos aspectos de la que ofrece la asociación profesional de guardias “Tu abandono me puede matar”. Esta última insiste en que cuando sacaron al exterior a los prisioneros, uno de ellos estaba inconsciente debido a la inhalación de humo y al calor, extremo que niega Instituciones Penitenciarias desde Madrid. Otro punto en el que divergen ambas versiones es si la puerta eléctrica de acceso al ala se bloqueó al dilatarse por efecto del calor. 

Desde Madrid, niegan que haya sido así, mientras que la asociación lo afirma en un comunicado que los guardias tuvieron que abrir una segunda puerta de seguridad mediante el cierre manual, “teniendo que vaciar dos extintores para sofocar las llamas de dos hogueras que se había prendido fuego allí. El humo no les afectaba porque iban provistos de equipos de respiración autónoma. Tras buscar al preso restante en su celda, sin hallarlo, y a pesar del temor de ser víctimas de una emboscada en medio del humo, siguieron buscando hasta encontrarlo tumbado en la ducha de otra celda dos puertas más allá y sacándolo al exterior.

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