miércoles 30/9/20

Rosas rojas, puños en alto y juramentos divinos

En el pleno de ayer cada uno quiso cumplir con el ordenamiento legal a su manera. La jura o promesa del cargo de concejal de cada uno de los grupos políticos tuvo su peculiaridad, incluso hubo ediles que hasta pusieron algo de su cosecha.

1. El socialista José Manuel Dapena prometió su cargo de concejal portando en la mano una rosa roja, al igual que hicieron algunos de sus compañeros de partido.  fotos: javier alborés
1. El socialista José Manuel Dapena prometió su cargo de concejal portando en la mano una rosa roja, al igual que hicieron algunos de sus compañeros de partido. fotos: javier alborés

En el pleno de ayer cada uno quiso cumplir con el ordenamiento legal a su manera. La jura o promesa del cargo de concejal de cada uno de los grupos políticos tuvo su peculiaridad, incluso hubo ediles que hasta pusieron algo de su cosecha. Mientras unos juraban, otros prometían, y otros recordaban que lo que recitaban era “por imperativo legal” el popular Miguel Lorenzo fue más allá y asumió el cargo jurando “ante Dios y prometiendo “ante los hombres” su responsabilidad con la corporación municipal y defendiendo “los valores” que le “transmitieron” sus padres.
Los socialistas, por su parte, no tuvieron una regla a la hora de realizar este trámite. Eso sí, acordaron la vestimenta. Las mujeres, de rojo riguroso (Barcón incluso se atrevió con un abrigo con arañas), y los hombres, traje oscuro. Algunos decidieron portar una rosa en la mano a la hora de poner la mano sobre la constitución.
Avia Veira, única representante del BNG en el consistorio, prometió cumplir su cargo de concejala siendo “das boas e xenerosas”. Los ediles de la Marea, los nuevos en esta corporación municipal, prometieron sus nuevos puestos, añadiendo además el compromiso de “poner el Ayuntamiento al servicio de las coruñesas y los coruñeses cumpliendo el programa y el código ético de la Marea Atlántica y los principios de transparencia y participación ciudadana”.
Algunos optaron por poner la mano sobre la Constitución; otros, como Xiao Varela, pronunció su compromiso con las manos en la espalda; o como José Manuel Sande, que optó por mantenerlas dentro de los bolsillos.
Ferreiro, que aún no había sido elegido alcalde, prometió su cargo de edil, visiblemente nervioso, con un atuendo informal, calzado deportivo y una americana con grandes coderas azules.
Tras la finalización del pleno, la constitución de la nueva corporación finalizó con el grupo Cántigas da Terra cantando el himno gallego, un momento en el que se sumaron las voces de todos los ediles y que Avia Veira decidió interpretar con el puño en alto en el salón de plenos. 

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