• Miércoles, 17 de Octubre de 2018

La revitalización del comercio de Distrito Mallos avanza solo a un lado de la ronda de Outeiro

El consumo está en horas bajas en A Coruña pero aún así a medida que han ido quedando atrás los peores años de la crisis económica algunas zonas han comenzado a notar una revitalización

La revitalización del comercio de Distrito Mallos avanza solo a un lado de la ronda de Outeiro

El consumo está en horas bajas en A Coruña pero aún así a medida que han ido quedando atrás los peores años de la crisis económica algunas zonas han comenzado a notar una revitalización del comercio. Es el caso del ámbito de acción de la Asociación de comerciantes Distrito Mallos se nota un incremento de nuevos negocios, pero solo a un lado de la ronda de Outeiro que actúa como frontera natural para dividir el desarrollo de este sector.
Los barrios de Os Mallos y de A Sardiñeira tienen una cartera de clientes potenciales casi compartida pero a pesar de partir de una situación bastante parecida el comercio a los dos lados de la ronda de Outeiro no sigue el mismo camino. Mientras que en la zona más próxima al centro se han ido abriendo nuevas propuestas y han llegado emprendedores con ganas de organizar actividades para los vecinos, en la parte comprendida entre la estación de trenes y la avenida de Arteixo cada vez hay más locales con carteles de “Se alquila” y “Se vende” y a duras penas resisten, como mucho, “unos 20 establecimientos”. Lo estima el presidente de la Asociación Distrito Mallos, José Salgado, pues el colectivo al que representa unifica ambos márgenes de una de las principales infraestructuras de la ciudad.
Él más que nadie es consciente de las diferencias que existen a pesar de que pocos metros separan un barrio del otro. “En Os Mallos, de la ronda hacia el centro va bastante bien pero hacia el otro lado, quitando la avenida de Os Mallos que se va defendiendo, las calles están muertas”.
“Está todo muy abandonado, es una especie de isla ahí que se usa para aparcar los coches”, entre otras cosas, porque los locales son más pequeños que junto a los Nuevos Juzgados, pues ocupan los bajos de edificios antiguos. Al final eso, el envejecimiento de la población y el fuerte tirón de los centros comerciales han puesto en entredicho el futuro de ese entorno como ámbito comercial de proximidad.
“Hay gente que está reteniendo locales desde hace quince años que se iba a hacer la estación intermodal y están esperando a que sus propiedades se revaloricen”, añade Salgado, si bien al final no hay una única explicación del por qué de que en una zona abran establecimientos mientras otra vive una parálisis.

Nueva gente e ideas
Por algún motivo, muchos jóvenes “preparados y con ideas” han elegido Os Mallos para poner en marcha sus empresas y ahora maquinan muchas ideas para reanimar también las calles. La mayoría se han asociado al colectivo que preside Salgado, pero también han orquestado su propia “guerrilla” para proponer acciones.
“Siempre andan inventando algo”, presume Salgado, que destaca que ahora están preparando la salida a la calle de los negocios con actividades infantiles para movilizar a las familias jóvenes y animar el consumo. l