sábado 11.07.2020

Las restricciones y la prudencia acaban con la celebración de bodas en A Coruña y su área en la fase 2

La norma permite celebrar eventos con cien personas al aire libre, pero la mayoría opta por aplazar el enlace
El alcalde de Culleredo ofició una boda este fin de semana
El alcalde de Culleredo ofició una boda este fin de semana

El miedo al contagio seguirá presente en la celebración de eventos de la fase 2. Según los responsables del sector, si todo va “medianamente bien” la actividad empezará a reactivarse en menos de dos meses para después del verano entrar en su “nueva normalidad”, a la espera de cómo avanza la situación en Galicia. “El mes que viene no se van a celebrar eventos por miedo al contagio, pero sobre todo por prudencia y por seguridad”, unido a las restricciones en cuanto al número de invitados y a la celebración posterior que, para cumplir con las normas establecidas, tendría que ser distinta a como lo habían planeado, lo que lleva a muchos a aplazar su enlace hasta 2021.

Entre los que optaron por esta vía están Carmen y Antonio. “Teníamos previsto casarnos el próximo 4 de julio de este año y la hemos aplazado para el año que viene, concretamente para el 3 de julio del 2021”. La decisión no resultó sencilla: “Teníamos claro que no queríamos una boda donde las mascarillas tengan el protagonismo, a la que los abuelos y tíos de cierta edad no pudiesen venir, donde faltarían amigos por miedo al virus o por no poder desplazarse, con la gente separada en la iglesia y en la celebración posterior, sin baile y con una actitud temerosa por parte de los pocos invitados que pudiesen asistir y sin luna de miel”, explica Carmen. Los cambios de este año habían empezado a cubrir los pocos huecos que quedaban para 2021, para el que ya existían reservas de antemano, así que “llamamos rápidamente a todos nuestros proveedores para anular la fecha prevista y reservar la nueva”, apostilla Carmen.

Desde la empresa Frida Kiwi, dedicada a la organización de eventos indican que “cada boda es diferente, y por lo tanto, la situación de cada pareja es única”, por lo que mientras algunas parejas optan por reanudar su boda en esta fase y en la siguiente, adaptándose a las medidas de seguridad marcadas, otras deciden aplazar a 2021. En el primero de los casos están los que, por las características de su evento, no tienen que hacer apenas cambios, con casi todos los invitados de la misma provincia o de Galicia. “Son bodas que ya tenían un número de invitados reducido, que pueden ser en su totalidad al aire libre”, explica Alba, de Frida Kiwi.

Un situación distinta es la que viven muchos de los que optan por el año próximo, como indica Alba. “Nosotros hacemos muchas bodas en las que los novios viven fuera y uno de los dos es extranjero, con lo que esto implica de desplazamientos familiares... La mayoría de estas bodas que estaban previstas para junio, julio y agosto las estamos aplazando para el 2021 ya que no tenemos claro que sus familias puedan acompañarlos y algunos casos no tenemos claro que ellos mismos puedan desplazarse” hasta A Coruña. Las previstas para septiembre y octubre con estas condiciones siguen activas por el momento, pero “hemos puesto un plan B para garantizarle una fecha que les guste en caso de que no se pueda hacer pero la intención es llevarla a cabo este año”, sostiene Alba, “convencida de que la evolución va a ser positiva” y que, con la nueva estación, empiecen a celebrarse eventos de la “nueva normalidad” en Galicia.

Desde Bokeh Fotografía señalan que su “experiencia es que los novios que estaban cerca de la fase 2 cambiaron de planes”, unos para agosto y otra al 2021, pero “en otros casos la fecha es importante y la boda se celebrará en 2020 con unas condiciones razonables.”, dice Fran Martínez.

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