La residencia universitaria ofrecerá en mayo 46 plazas y el resto estarán listas para el inicio de curso

Julio Abalde y Goretti Sanmartín, en uno de los pasillos de la futura residencia universitaria | quintana

La residencia universitaria Elvira Bao ofrecerá sus primeras 46 plazas en el mes de mayo y el resto quedarán listas en septiembre, de modo que las 118 estarán listas para el inicio del próximo curso académico.

La residencia universitaria Elvira Bao ofrecerá sus primeras 46 plazas en el mes de mayo y el resto quedarán listas en septiembre, de modo que las 118 estarán listas para el inicio del próximo curso académico.
El rector de la Universidad, Julio Abalde, y la vicepresidenta de la Diputación, Goretti Sanmartín, visitaron ayer las obras que se están llevando a cabo en el instituto Calvo Sotelo, en el que se ubicará la residencia. 
Así, realizaron un recorrido en el que pudieron comprobar el estado en el que se encuentran las habitaciones, pasillos o salas comunes.
La representante del organismo provincial explicó que se produjo un retraso en las previsiones iniciales de las obras debido a la detección de un problema estructural de humedades en la torre de una de las alas del edificio. El plan inicial era que la residencia estuviese disponible este curso, algo que finalmente no sucederá.
Esta situación provocó, además, que la Diputación tuviese que incorporar otros 500.000 euros a la previsión inicial de dos millones de euros que había consignado para este proyecto.
La primera tanda de habitaciones que estarán disponibles en mayo podrían ser utilizadas durante el verano para los estudiantes que participen en programas de la Universidad que se llevan a cabo en este período como la International Summer School, que anualmente atrae a alrededor de un centenar de jóvenes de otros países.

Reparto de tareas
Una vez que la residencia universitaria esté completamente terminada ofrecerá 118 plazas, distribuidas en habitaciones dobles excepto dos que serán individuales y que estarán habilitadas para usuarios con movilidad reducida.
A cargo de la Diputación corren los trabajos de reforma y adecuación de las instalaciones, mientras que una vez que estos estén concluidos será el turno de la Universidad de hacerse cargo del equipamiento de las habitaciones. Ambas administraciones todavía tienen pendientes algunos asuntos como la posibilidad de que los usuarios de la residencia universitaria puedan utilizar el comedor que da servicio al centro escolar, una medida para la que apuntan que hay buena predisposición.
La vicepresidenta provincial Goretti Sanmartín también aseguró que se mantendrán tanto el instituto como la imprenta que actualmente hay en el Calvo Sotelo ya que las obras no afectarán a estos dos usos. l