martes 1/12/20

Reportaje | Raxo con toque de la casa y mucho trip hop

A ‘Atalaia de Monte Alto es más que un sitio donde despachan raciones. Se definen como un restaurante cultural, donde el avituallamiento se completa con una buena sesión de música.

El local prepara minifestivales para este año
El local prepara minifestivales para este año

A ‘Atalaia de Monte Alto es más que un sitio donde despachan raciones. Se definen como un restaurante cultural, donde el avituallamiento se completa con una buena sesión de música. El local enfila el nuevo año con proyectos que van más allá de sus propios set lists. La idea es que cada “x” tiempo, el negocio organice minifestivales que suenen a triphop, un género que se asomó a respirar en los 90 y que aliña la electrónica con el soul.
Cuenta el encargado, Sergio Serrano, que la iniciativa pasa por hacer un tándem con su DJ, que procede de Inglaterra y su mujer, “que es músico, toca el piano y canta”. Aquí saldrán a pasear temas propios y ajenos, versiones conocidas por todos para meter a la gente en el ajo y que disfrute comiendo y alimentándose de hits a la vez. Serán entregas de un estilo que abanderan bandas como Massive Atack o Portishead y que se vestirá de corrientes innovadoras, directas del Támesis.
El género noventero resurgirá en un nuevo concepto de chiringuito urbano donde el mobiliario más propio de los establecimientos que miran al mar se entremezcla con arte que cuelga en las paredes o guiños en una carta que Sergio trata de cuidar.
Es por eso que en el local seguirán con las jornadas gastronómicos. Con ellas, ya llevaron a sus clientes a Tailandia e India. Pasaron por la estepa rusa y se trajeron de ella cuatro o cinco especialidades que los coruñeses pudieron probar: “Se puede venir libremente y pedir los platos”.

Selecciones especiales
En 2018 continuarán dando vueltas por el mapamundi sin moverse de Monte Alto para engordar la carta de eventos con más música. Esta vez, correrá a cargo de especialistas de distintos sectores, de la crítica, editores o periodistas que confeccionarán sus listas de música.
A ‘Atalaia las servirá en bandeja junto a las delicatesen culinarias: “Le pediremos a Nonito Pereira que nos haga una y la presentaremos como tal, que la música fue cedida por esta persona”.
Se trata de que el local se mimetice con la temática o la actividad que se celebre.
Así, si la cocina viaja a un punto del planeta, las imágenes que saldrán del proyector reforzarán esa idea sobre la que se trabaja en los fogones y fuera de ellos. Para que comer, salir y disfrutar sea una experiencia distinta cada fin de semana, A ‘Atalaia propone. De aquí y de allá porque febrero será lacón y también país.

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