EBELE OKOYE, PREMIO HARAMBEE ESPAÑA A LA PROMOCIÓN E IGUALDAD DE LA MUJER AFRICANA

Reportaje | Un proyecto para formar a las mujeres de África y luchar contra la pobreza

La farmacéutica nigeriana Ebele Okoye, Premio Harambee 2018 a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana, pasó ayer por el Sporting Club Casino de A Coruña para charlar sobre el proyecto social AMAD.

Reportaje | Un proyecto para formar a las mujeres de África y luchar contra la pobreza
Ebele Okoye, ayer en el Sporting Club Casino | javier alborés
Ebele Okoye, ayer en el Sporting Club Casino | javier alborés

La farmacéutica nigeriana Ebele Okoye, Premio Harambee 2018 a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana, pasó ayer por el Sporting Club Casino de A Coruña para charlar sobre el proyecto social AMAD, que promueve acciones para luchar contra la pobreza y proporcionar formación a las mujeres.
“El premio Harambee me anima a seguir trabajando con entusiasmo y esta charla es una ocasión de dar a conocer mejor África y sus proyectos de desarrollo”, explica Okoye, quien cree que “la solución debe venir de los propios africanos, del autodesarrollo”, pero agradece la ayuda técnica y económica de Occidente para “sumar esfuerzos”.
Sostiene que, en los últimos años, ha habido “muchos avances en África, pero quedan retos importantes”. “Falta, sobre todo, educación y formación para desarrollar mejor nuestros grandes recursos. Las chicas suelen dejar pronto la escuela para casarse y esto es un problema fundamental”, explica la farmacéutica, cuyo proyecto tiene como objetivos la alfabetización de niñas para que puedan incorporarse al sistema escolar, proporcionar autoestima a las adolescentes y ofrecer servicios médicos a los más pobres, entre otros.

Líderes responsables
La acción política, dice, es imprescindible. “Hacen falta líderes responsables que luchen contra la corrupción y promuevan la cultura del esfuerzo y el trabajo. El programa AMAD de Desarrollo de Liderazgo para mujeres y jóvenes de cualquier grupo étnico promueve su desarrollo educativo y social”, apunta Ebele Okoye, quien sostiene que “educando a una mujer se educa a toda la familia, porque es la que facilita los valores y las tradiciones a los demás”.
Sobre si el pasado 8 de marzo marcó un punto de inflexión en España y otros países, Okoye echa de menos “un feminismo constructivo, que reconozca la aportación de las mujeres y su identidad específica, además de defender la igualdad de oportunidades. La sociedad necesita la aportación solidaria de hombres y mujeres para el progreso de todos”, concluye la farmacéutica, que apuesta por la formación para cambiar el mundo.