Reportaje | Una galería donde las piezas dejan al color que hable

Manuel Lubián no entiende su vida sin el arte y la madera porque ya de pequeñito tallaba. Fue un alumno aventajado de Julio Argüelles, pero no fue hasta hace siete años cuando concentró todas las horas

Reportaje | Una galería donde las piezas dejan al color que hable
El artista abrió la galería hace 15 días | pedro puig
El artista abrió la galería hace 15 días | pedro puig

Manuel Lubián no entiende su vida sin el arte y la madera porque ya de pequeñito tallaba. Fue un alumno aventajado de Julio Argüelles, pero no fue hasta hace siete años cuando concentró todas las horas en sacarle punta a la impronta. Hace 15 días abrió en Sinforiano López la Lubián Art Gallery, un espacio donde la pintura se abraza a la escultura y no hay limitaciones.
Y es que el artista se alía con el gran formato y de sus manos salen figuras de dimensiones importantes. Expresivas que miran de frente o refilón y son color. Es, sin duda, lo que marca su obra.
La paleta le guía a la hora de ponerle cara a la vida. El artista juega con los lados de las esculturas: “Uno lo dejo de madera y otro es policromático”. Dice que es una forma casi única de hacer que le lleva a parir piezas bipolares como sus pinturas que son realistas y abstractas a la vez, “tienden al cubismo”. La galería se puebla de sus criaturas. En ella, se pueden contar hasta 50 esculturas y otras tantas pinturas, pero advierte que aquí no hay comisiones extra.
Los precios son ajustados, asegura, y en el caso de la plástica, Lubián se decanta por un estilo minimalista: “No sé ni lo que pinto”. No matiza los rostros y las tonalidades hablan en escenas que se imagina previamente en la cabeza. Si no le salen, no fuerza y espera.
En este sentido, los visitantes pueden ver a una señora agarrando a su marido y al querido al mismo tiempo. Son todas historias: “Yo no veo un paisaje y lo hago. Eso ya está caduco”.
Lo suyo, dice, es ver: “Llevo desde octubre sin pintar porque me tiene que salir”. Se considera más que un artista, una persona creativa con una hoja en blanco delante. Manuel se va a los acrílicos y para las esculturas, opta por el roble, el castaño, la caoba o el cedro, “una tarea difícil la de encontrar los materiales”.
Así es que se peina las carpinterías y cuando tiene la pieza, la talla y la hace suya: “La materia prima tiene que ser buena”.

Horarios
Afirma cuando le preguntan la edad que pasa de los 18. Con 40 más en el DNI, pasa los días en el taller. Apenas descansa. Mientras, abre la puerta de su galería de lunes a viernes, de 17.00 a 20.30 horas y los sábados, de 10.30 a 14.00 horas.
Creador atípico, Lubián anima a los coruñeses a que pasen y vean. Ya tuvo durante 20 años una pequeña parcela en la tienda de su mujer, pero ahora vio el momento de dedicarle el bajo por entero a lo que mastica en su imaginación. l