Reportaje | Entidades que reciben como legado desde acciones a canciones

La entidad del Orzán es contemplada a veces para dejar como heredera | patricia g. fraga

No es una tendencia, pero desde la Cocina Económica agradecen los gestos que se repiten una o dos veces al año o ninguna, depende. Los coruñeses que contemplan dejar parte de su legado suelen hacerlo incluyendo

No es una tendencia, pero desde la Cocina Económica agradecen los gestos que se repiten una o dos veces al año o ninguna, depende. Los coruñeses que contemplan dejar parte de su legado suelen hacerlo incluyendo a varios destinatarios, no solo a la entidad con sede en el Orzán. Recuerdan que han recibido cantidades importantes, “hasta un piso a repartir entre tres o cuatro instituciones”, y que pusieron a la venta: “Hacen que el año resulte más liviano”.
En la última semana, se presentó un vecino que los puso como beneficiarios de su seguro de vida y tienen apuntadas las personas que los nombran en sus últimas voluntades. Desde los 25.000 a los 50.000 euros, las cantidades sirven para tapar algo más que agujeros: “A veces lo dejan en acciones y después las transformamos en dinero”.
Es más, a día de hoy en la Cocina Económica tienen los derechos de autor de una canción. Cuando suena “Morriña” en la radio, a la entidad se le está abasteciendo con un kilo más de comida, un pellizquito que suma cerca de cien euros cada seis meses, señalan: “Es un tema que cantó Pucho Boedo y que el padre del fallecido tenía registrada en la Sociedad General de Autores”. En general, es efectivo lo que se dona y se reparte.
Y es que los mayores no tienen muchas veces herederos y es Hacienda la que gestiona el patrimonio: “También pasa que los herederos no pueden hacer frente a los costes que tienen que asumir” y renuncian.
Existen plazos legales de diez años en los que los legados se exponen públicamente por si apareciese algún descendiente y en otros casos el estado permite que entidades sociales concurran a las riquezas que son de nadie: “La Agencia Tributaria cita a varias entidades y esto sale cada cierto tiempo”. Desde la Cocina Económica indican que pueden juntar sobre una docena de legados valorados en 200.000 euros. Antes, añaden, “estaba la junta de beneficencia en el Gobierno Civil”. Lo ideal, dicen, es que lo hagan en vida para agradecérselo.
De Padre Rubinos también se acuerdan los coruñeses. Son herencias compartidas, “y muy puntuales”. La que más ceros sumó a las cuentas de la institución fue la de un anterior presidente, pero no saben concretar la cifra. Desde viviendas a fondos de inversión, el que le da cama a personas sin recursos recibe la solidaridad de la gente en forma de prendas y de hojas testamentarias. l