viernes 06.12.2019

Reportaje | La comarca de Betanzos deja una indeleble noble marca en las piedras de la ciudad

Las nobles familias que residieron en la ciudad de A Coruña fueron numerosas, en estas páginas hemos tratado una larga lista de ellas. Son destacables los ejemplos heráldicos dejados por familias como los Cotón de Castro, Pardo, Ribadeneira, Temes, Toubes y Moscoso, entre otros.

Reportaje | La comarca de Betanzos deja una indeleble noble marca en las piedras de la ciudad

Las nobles familias que residieron en la ciudad de A Coruña fueron numerosas, en estas páginas hemos tratado una larga lista de ellas. Son destacables los ejemplos heráldicos dejados por familias como los Cotón de Castro, Pardo, Ribadeneira, Temes, Toubes y Moscoso, entre otros.
Sin embargo, en esta ocasión hablaremos de personajes que han dejado huella indeleble en las antiguas piedras de la Ciudad Vieja a pesar de que su origen, sin ser lejano (de distancia hablamos), también es profundamente noble. Como no, nos referimos a Betanzos y su comarca.

Armas de los Vilousaz y Pardo
La piedra de armas de los Vilousaz y Pardo se haya en la casa señalada con el número 4 de la calle de la Sinagoga, donde se conserva un escudo original a la par de interesante. Las armas que campean no son muy conocidas y la rareza está en su composición. Para conocer este linaje hay que acudir al municipio de Paderne, en la comarca de la ciudad de los Caballeros, en Betanzos. .
Su conocimiento se debe al infatigable investigador Francisco Vales Villamarín, que hizo un pormenorizado estudio de este apellido, que viene a ser un cuartel de azur, dos cabras de oro, pasantes, puestos en palo y tres fajas, que se corresponden con las armas del linaje de Vilousaz.
Tiene su origen la descendencia en la feligresía de San Salvador de Vilouzás, municipio de Paderne, en el templo de San Francisco de Betanzos. Allí yacen enterrados varios hidalgos de esta casa, como son: García Pérez de Vilousaz, quien fallece el año del Señor de 1402. Este apellido con el tiempo sufrió alteraciones que daría lugar a los de Villosaz ó Villosás. En la piedra armera de la calle de la Sinagoga, aparece solo una cabra, en lugar de las dos habituales que constan en los blasones de esta noble familia, tanto en templos como en casas familiares ó palaciegas de la propia ciudad de los Caballeros y su comarca.
Así se pueden ver en el lugar de Barallobre, en San Martín de Brabío; y San Pantaleón das Viñas, en el lugar de Montecelo, en armas diferentes. También en el lugar de Bañobre, feligresía de Santa María de Castro y San Juan de Callobre, en el lugar do Pazo, ambas parroquias pertenecen al Ayuntamiento de Miño y en el palacio de San Tirso de Mabegondo, en Abegondo.
De modo que en la referida piedra de armas de la Sinagoga, solo consta una cabra y debajo, tres fajas, todo en un mismo campo y dentro de un águila real explayada y coronada, que pertenece al linaje de Pardo, dando a entender su procedencia del linaje de los Vilousaz. El caballero Juan López Pardo de Vilousaz, vivió entre los siglos XV y XVI, según se desprende de antiguos árboles genealógicos de la familia Condal de Vigo.

Don Pedro Valcárcel
Por su parte, en la iglesia de reducidas dimensiones de Santa Clara, de las monjas Clarisas de Santa Bárbara, se conserva en el presbiterio, al lado del Evangelio, la tumba en la que yace don Pedro de Valcárcel Pardiñas y Montenegro, marido de doña María Yáñez de Sotomayor.
Fue este hombre regidor de la ciudad de la Coruña y vecino de la ciudad de Santiago a la disposición testamentaria del 13 de diciembre del año de 1641.
Las armas del escudo se corresponden en su primer cuartel, cinco cabezas de lobo, de los Mosquera, en el segundo, un castillo y tres cabezas humanas, que se identifica con los Carantoña, en el tercero, un brazo armado empuñando un estandarte que pertenece a los Villardefrancos, en el cuarto, las estacas de los Valcárcel. En la parte inferior de dicho escudo hay epitafio que dice; “Aquí yace don Pedro Valcárcel Pardiñas y Montenegro, que dejó su hacienda a este convento con pensión de que ha de haber una monja perpetua de su linaje. Murió año 1642”.

Comentarios