sábado 16/1/21

Reportaje | Bernardo Vicente Apolinar Gálvez, un héroe en la Independencia americana

Uno de los mayores héroes españoles del siglo XVIII fue, sin lugar a dudas, Bernardo Vicente Apolinar de Gálvez y Madrid, conde de Gálvez y vizconde de Galveston, 49 virrey de Nueva España

Cuadro de Augusto Ferrer Dalmau que representa un pasaje de la batalla de Pensacola, contra los británicos
Cuadro de Augusto Ferrer Dalmau que representa un pasaje de la batalla de Pensacola, contra los británicos

Uno de los mayores héroes españoles del siglo XVIII fue, sin lugar a dudas, Bernardo Vicente Apolinar de Gálvez y Madrid, conde de Gálvez y vizconde de Galveston, 49 virrey de Nueva España, quien nace en el pueblo malagueño de Macharavialla en 1746 y muere en Tacubaya (México) en 1786. De ascendencia noble, será político, militar y docente universitario, además de llegar a ser general del Ejército español.
Interviene en la llamada Guerra de los Siete Años, en las Indias, la expedición a Argel en 1775 y en la contienda por la Independencia de los rebeldes norteamericanos, así como en la campaña costera del Golfo de México. Consta como ciudadano honorario de los Estados Unidos desde el 2014 y estuvo al servicio de las armas desde 1762 hasta su repentina muerte. Recibió la Cruz de Caballero de la Real Orden de Carlos III y participó en la famosa batalla de Pensacola contra los ingleses.
Había formado parte en 1762 de la invasión de Portugal y en la que se denominó la Guerra de los Siete Años, pero ya en 1764 se le destina a las posesiones americanas, donde estará por espacio de ocho años luchando contra los indios Apaches en el frente norte del virreinato de Nueva España. Al regresar a España está presente en el desembarco en tierras argelinas en 1775, el cual resulta fallido.

Expulsión de británicos
Al regresar a América, Apolinar es nombrado gobernador de Luisiana, llevando a cabo diversas incursiones militares contra los británicos desde 1779 a 1781 en las que se le permite expulsarlos de la Florida occidental, siéndole concedido el título de conde en 1784 y pasando los últimos años de su vida como virrey de Nueva España. Allí tiene que hacer frente a la hambruna registrada debido a las pobres cosechas e inicia diversas obras públicas, así como las del palacio de Chapultepec, más tarde habilitado para museo de historia.
Había tomado la posesión de Nueva Orleáns y era el gobernador interino de la Luisiana occidental, que Francia había cedido a España en 1763 en compensación por la entrega de Florida a Inglaterra, tras la Guerra de los Siete Años, siendo fundador de la ciudad de Galvestón en 1778.
Durante los tres primeros años de la Guerra de la Independencia americana, España se mantiene neutral, pero abastece a los sublevados. Ante la Declaración de Independencia el 4 de Julio de 1776, las autoridades españolas habían hecho llegar una gran cantidad de material a través del representante Oliver Pollock. Después de los desencuentros con los británicos, la guerra es declarada por España el 21 de junio de 1779 y entre los objetivos propuestos, Apolinar Gálvez recupera Mobila, Pensacola y la costa de Florida del Canal de Bahamas. Antes había marchado contra Baton Rouge con sus fuerzas, logrando la capitulación de los británicos el 22 de septiembre.
La toma de la ciudad conlleva la rendición del estratégico fuerte de Panmure, unos 200 kilómetros río arriba del Mississipi, mejorando la situación de los americanos en Georgia y Carolina del Sur y que supuso la apertura a la navegación de dicho río.

Toma de Mobila
El héroe tomará el 14 de marzo de 1780 Mobila, una vez llegados los refuerzos que se esperaban de la Isla de Cuba. Así, comienza a preparar el ataque a Pensacola, que se alargaría en el tiempo, tomando la población el 8 de mayo de 1781. Bernardo de Gálvez, en su apoyo a la Independencia americana, negocia directamente con Thomas Jefferson, Patrick Henry, Oliver Pollock y Charles Henry Lee, bloqueando el puerto de Nueva Orleáns para que los barcos británicos no pudiesen hacer uso del Mississipi y dando facilidades en el tránsito a los rebeldes. También ayuda en el envío de armas, munición y bastimentas destinadas a las fuerzas rebeldes al mando de George Washington y de George Rogers Clark.
En las filas de Gálvez lucharon soldados españoles, criollos, negros de los batallones de Morenos de la Habana, franceses voluntarios, indios, mestizos de los batallones de los Pardos y también rebeldes norteamericanos. La primera estancia en Galicia del Regimiento Navarra n 26 data de la Real Orden de 22 de agosto de 1778. Dicha unidad embarcó en Ferrol rumbo a La Habana, donde se mantuvo en servicio hasta el 5 de marzo de 1780, día en que el primer batallón se traslada a la bahía de Mobila, donde permanece un año de guarnición. Las compañías 5°, 7° y 8° concurren al sitio de la plaza de Pensacola hasta la rendición de la misma, donde destacan los granaderos, una unidad especial de choque.
El 18 de mayo de 1781 Gálvez ordena tomar Fort George, última defensa británica en la Florida. Entre los 7.500 efectivos había 672 que pertenecían al Regimiento Navarra 26, alias “El Triunfante”. El primer batallón es enviado a defender Mobila, y tanto la primera compañía de granaderos como otras cinco de fusileros regresan a La Habana. En 1783 retornan a Cádiz.

Provisiones coruñesas
Como dato curioso en la ayuda prestada a los rebeldes americanos, zarpa de La Coruña una remesa en enero de 1777 con destino al puerto de La Habana y a disposición de los colonos americanos: son 9.000 varas de paño azul, 1.710 de paño blanco y 12.992 varas de estameña. En febrero salen del mismo puerto dos cajones de quinina de 80 arrobas, dos de botonaduras, 100 quintales de pólvora, 300 fusiles con sus bayonetas y 14 tercios de estameña.
Un año antes España había enviado a los rebeldes 519 cañones de bronce, 35.000 balas de plomo, 30.000 mosquetones, 4.000 tiendas de campaña, 30.000 uniformes, 1.200 bombas y 200 armones de artillería. Todo ello de forma gratuita, por valor de unos cinco millones de dólares.
También se debe a Bernardo Vicente Apolinar de Gálvez el declarar el puerto de Nueva Orleáns y todos los muelles españoles abiertos y libres para el comercio americano, por lo que los confederados comienzan a usar los puertos de Bilbao, La Coruña y La Habana, entre otros, para sus fines comerciales y venta de presas al corso, obtenidas en la mar.
La Florida había sido descubierta por Juan Ponce de León en 1512, donde se funda la primera ciudad norteamericana, San Agustín de la Florida en 1565. En el siglo XIX, se vende a los americanos dicha Península. l

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