• Martes, 25 de Septiembre de 2018

Reportaje | La belleza de lo vulgar se concentra en las obras de Joaquín Balsa

La exposición “Destino propio”, de Joaquín Balsa, se marida en el Club Financiero Atlántico con ribeiro, una oportunidad para conocer los últimos cinco años de trabajo de un artista que viene de exponer su obra más allá de los Pirineos

Reportaje | La belleza de lo vulgar se concentra en las obras de Joaquín Balsa
La exposición ofrece los últimos cinco años de Balsa  | pedro puig
La exposición ofrece los últimos cinco años de Balsa | pedro puig

La exposición “Destino propio”, de Joaquín Balsa, se marida en el Club Financiero Atlántico con ribeiro, una oportunidad para conocer los últimos cinco años de trabajo de un artista que viene de exponer su obra más allá de los Pirineos y que utiliza residuos para crear mensajes de paz sobre el lienzo. El presidente de la entidad, Mariano Gomez Ulla, introdujo ayer una muestra comisariada por Kamala Fontanals para hablar de lo bien que comulgan estos dos elementos.
Lo confirmó el presidente del Concello Regulador de Ribeiro D.O, Juan Manuel Casares Arandara, que recordó esa combinación de pasado y presente, igual que la pintura de Balsa, que construye con lo viejo, misivas actuales que conmueven. Contó el propio creador que los caldos son muy bien acogidos dentro y fuera del estudio, para inspirar y disfrutar con el pincel ya aparcado.
En su forma de hacer, le interesa la belleza de lo vulgar. Cree que esta es que la une a las personas y por eso, pregunta por ella y hasta que no se la encuentra de frente, no termina una pieza.
Porque los desechos pueden ser bellos, Balsa lo confirma en lienzos de materiales olvidados que se pueden seguir manejando. Que expresan y son capaces de que el individuo sea mejor persona, aseguró en la presentación. Así que se va por el mundo industrial y recopila plásticos y objetos inertes que incorpora en un universo que se rige por la sensibilidad: “No hay que ser brutos”, así que igual que es necesario dar con la palabra adecuada, que es la más sincera, en la pintura, también procura encontrar el equilibrio. Después está el colorido, por eso deja entrar al constructivismo y elige tonalidades vivas para llegar a lo abstracto, que baila libre en cada parcela que pinta. El grafismo, añade, está dentro en sintonía con el color y la estructura.
Por su parte, Casares recordó que el ribeiro es cultura, tradición. Es Galicia en un sorbo, de ahí que tenga que estar apoyando a los creadores como Balsa. Para la comisaria, sus cuadros transmiten armonía y despiertan la conciencia: “Conmueven mucho por dentro”.
Los coruñeses pueden comprobarlo en la sala expositiva del club. en Elviña. l