sábado 15/8/20

El reducido párking de la intermodal hipoteca el desarrollo de A Sardiñeira

El cambio de rumbo en la intermodal impulsado por el Ayuntamiento puede no solo condicionar el desarrollo de una infraestructura vital para la ciudad y para el área metropolitana, sino también para el barrio de A Sardiñeira

La explanada de A Sardiñeira se convertirá en el acceso principal de los autobuses a la nueva estación intermodal algún día | patricia g. fraga
La explanada de A Sardiñeira se convertirá en el acceso principal de los autobuses a la nueva estación intermodal algún día | patricia g. fraga

El cambio de rumbo en la intermodal impulsado por el Ayuntamiento puede no solo condicionar el desarrollo de una infraestructura vital para la ciudad y para el área metropolitana, sino también para el barrio de A Sardiñeira. El proyecto original contemplaba un aparcamiento de cerca de 750 plazas, pero el que ha modificado el Ayuntamiento y que la Xunta tiene que ejecutar es, según el Gobierno autonómico, “más modesto”, lo que implica eliminar una de las plantas del párking público. Como señalan fuentes de la Xunta, las plazas perdidas podrían haber ayudado a paliar el déficit de aparcamiento que padece la zona.
Un déficit que irá a mayores porque el acceso principal de los buses a la Intermodal pasará por la explanada de A Sardiñeira, que actualmente acoge el mercadillo pero que también es utilizado por los vecinos de la zona como lugar de estacionamiento. Todavía se desconoce cuántas plazas eliminará el acceso (el plan todavía no está detallado) pero todo apunta a que será una gran cantidad.

Para viajeros y vecinos
Hay que tener en cuenta que desaparecerá espacio para aparcar tanto en la actual estación de autobuses como en la de tren, en este último caso debido a las obras. Por eso, expertos en movilidad consideran necesario un aparcamiento, no solo para compensar el que se pierde, sino para prestar servicio a los usuarios de la intermodal. “Muchos se desplazarán en tren y cogerán el bus, pero no todos”, aclaran. Así que de esas 750 plazas, la mitad, más o menos, están pensadas para los viajeros.
El resto sería para los vecinos de esa zona de Os Mallos, alejada de los aparcamientos públicos y que soporta grandes dificultades para hallar un espacio en la calle. “Es un barrio que se construyó sin garajes, pero si lo ves desde Google Map, los patios interiores de las manzanas de casas están cubiertos de uralitas”, explican las mismas fuentes que añaden que estos techos protegen garajes que se construyeron poco después, ante la necesidad de aparcamiento, y que en algunos casos siguen siendo alegales, bien porque no se regularizó su situación o porque el número de vehículos en su interior excede su capacidad legal.

Por eso es habitual aprovechar la construcción de los grandes equipamientos para solucionar las carencias que arrastran los barrios, pero parece que no se procederá así en el caso de A Sardiñeira. Las mismas fuentes de la Xunta señalan que al eliminarse un planta de aparcamiento, también se limita el margen de obra del Ayuntamiento para mejorar la urbanización de esta zona de Os Mallos. “Beirarrúas mais anchas, pro exemplo, non se poden fazer se primeiro non retiras os coches da rúa”, señalan.

Hasta 2020
En el lado positivo, las plazas de los vecinos de la zona no peligran de momento: hasta 2020 no comenzarán las obras de la estación intermodal debido a que las modificaciones propuestas por el Ayuntamiento al proyecto inicial de la Xunta están retrasando los plazos. Esto sitúa a la ciudad al final de la cola en este tipo de infraestructuras.
Antes irán Santiago, Ourense, Pontevedra y Vigo pese a que en esta última la planificación de los accesos para conectar con la infraestructura fue más compleja porque la intermodal requiere la construcción de un túnel para entrar por la AP9. Según Adif, todo está parado, a diferencia de las otras ciudades”.

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