domingo 29/11/20

La recogida de rechazos del área queda desierta por su bajo precio

El Consorcio As Mariñas tendrá nueve meses para licitar un nuevo contrato que resulte más atractivo
Contenedores con los rechazos del Consorcio, a las afueras de Nostián | patricia g. fraga
Contenedores con los rechazos del Consorcio, a las afueras de Nostián | patricia g. fraga

Este mes finaliza el contrato de traslado de rechazos (la basura que no se puede reciclar) del Consorcio As Mariñas. El día tres se licitó un nuevo contrato, pero ninguna empresa se ha presentado. Eso quiere decir que el concurso quedó desierto, no se presentó nadie. Ahora la ley de contratos establece un plazo de nueve meses para que la entidad licitadora, en este caso el Consorcio. En cuanto a la razón por la que ninguna empresa ha decido presentarse, todo apuntan al bajo precio: As Mariñas ofrece 33 euros por tonelada transportada, una cifra muy inferior al precio de mercado que, por ejemplo,  A Coruña paga cerca de  60 euros. 

En los últimos años, el transporte de rechazos se ha ido encareciendo. Pero el Consorcio paga actualmente 31 euros por la tonelada de rechazos y trató de que la situación continuara en los próximos años. En lo que sin duda consideraron una oferta lo suficientemente atractiva, subieron dos euros el precio, pero no ha sido suficiente para atraer a las empresas, de manera que el actual contratista tendrá que seguir prestando el servicio. 

Eso quiere decir que en la segunda licitación tendrá que aumentar el precio. 

Tarifas altas 
Las tarifas de traslado de rechazos, el resto de basura que no tiene ya ningún valor tras ser procesada, de rondan entre los 40  y los 60 euros por tonelada, o más bien entre los 60 y los 65 euros esta última, porque los precios han subido mucho., de manera que el Consorcio tendrá que rascarse el bolsillo como, por otra parte, hace el Ayuntamiento de A Coruña. 

El origen de este bajo precio del Consorcio hay que buscarlo en un conflicto con la empresa concesionaria de la planta de reciclaje de Nostián, Albada. Consorcio y concesionaria mantenían una disputa alrededor de 2011, que les obligó a buscar un nuevo gestor de rechazos después de que Albada le advirtiera de que no admitiría la basura para su tratamiento si no hacía así. El gestor resultó ser Gestán. 

Desde entonces, esta empresa recogía el rechazo en las instalaciones de Nostián y lo arrojaba a su vertedero de Sobrado dos Monxes, donde lo mantenía en las debidas condiciones de vigilancia, como es habitual en un gestor de residuos industriales no peligrosos.
Pero la situación cambió poco más de un año después, cuando la normativa europea decidió incrementar las tasas por generar rechazos, lo que encareció el procedimiento. A Coruña, que llegó más tarde, si pagó la subida de tarifa, pero el Consorcio, como había firmado el contrato anteriormente, siguió con su precio reducido. Hasta ahora.

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