Lunes 10.12.2018

La Real Audiencia y Capitanía General

En 1480 los reyes católicos decretan la edificación de la Audiencia Real y Capitanía General en el Reino de Galicia, la cual se asienta, primero en Santiago y más tarde en 1563 lo hará

Campana, reloj y escudo real de Capitanía General en la actualidad
Campana, reloj y escudo real de Capitanía General en la actualidad

En 1480 los reyes católicos decretan la edificación de la Audiencia Real y Capitanía General en el Reino de Galicia, la cual se asienta, primero en Santiago y más tarde en 1563 lo hará en A Coruña, esta Real Audiencia tiene una doble función, de un lado repartir justicia y conservar su archivo y del otro, la residencia permanente del capitán general del cual dependía la seguridad territorial del Reino de Galicia. Las obras para la construcción del palacio se llevan a cabo sobre el solar perteneciente en el siglo XV, al noble caballero gallego, don Gómez Pérez das Mariñas.
Mediante una real cédula de Felipe II ordena en 1563 el traslado de su Real Audiencia, desde Santiago a A Coruña, obligando a sus oficiales que residiesen en dicha plaza, al objeto de procurar el aumento de la población, ya la que misma se hallaba escasa de gente y hacía imposible una defensa adecuada de la ciudad en caso de ataque enemigo que proviniese del mar.
Así en 1566 el propio monarca extiende una nueva real cédula, previniendo que en esta Real Audiencia, hubiese un regente letrado, el cual debía presidir, observar y votar los acuerdos y autos. Con motivo de una gran epidemia en 1569 en A Coruña, esta Real Audiencia se traslada a Ourense de forma temporal y desde dicho lugar pasa a Santiago, de cuya ciudad es obligada a que regrese a A Coruña en 1612 mediante otra Real Cédula librada por Felipe III.
De modo que el 30 de enero de 1580 una nueva real cédula, ordena que sobre las sentencias que, se dictamine en esta su Audiencia, sobre pleitos y causas habidas y cuyo valor, no supere los mil ducados de vellón, no se pueda interponer apelación alguna contra la Cancillería de Valladolid y se admitiesen los recursos de súplica ante los jueces de A Coruña.

pocos edificios
La fábrica que albergaba la Real Audiencia y la vivienda del capitán general. Según consta en antiguos escritos dicen; “Que salvo las iglesias, La Coruña, no tenía en el siglo XVII, ningún edificio digno de mención y con una torre (de Hércules) arruinada. Los edificios de la Ciudad Alta que albergaban al Palacio de la Harina, Veeduría, Cárcel, Real Maestranza de Artillería, Real Audiencia y su Capitanía General, eran caserones que se habían levantado antes del siglo XVI y propiedad de los hidalgos de la ciudad coruñesa, entre los que destacaba la familia de Pérez das Mariñas”.
Cuando la Audiencia se traslada a esta ciudad, en 1568 se ocupan los terrenos de las denominadas “Casas Reales”, los cuales eran dos caserones propiedad de la familia de Pérez das Mariñas y ocupaban los actuales terrenos en los que se asienta la Capitanía General.

madera
Las edificaciones de entonces eran de suelo de madera, no siendo los más apropiados para el trasiego militar y judicial, de modo que el 10 de diciembre de 1738 se libra en Madrid, una Real Provisión, para que la Real Audiencia disponga su traslado ante su inminente ruina, un año más tarde dicho edificio es preciso apuntalarlo para evitar que se venga a bajo, por lo que pasan sus dependencias a otros varios edificios de la Ciudad Alta.
En 1745 la Junta del Reino, trata de la imperiosa necesidad de reedificar en el mismo solar la nueva fábrica de la Audiencia y que esta contase con cisterna, reloj, habitaciones para la vivienda del capitán general y las precisas dependencias para la Real Audiencia, de este modo se extiende una Real orden de Fernando III, mediante la cual se levante también la Real Cárcel, la que estaba situada sobre la muralla del Parrote.

proyecto
Así en los acuerdos municipales del 14 de julio de 1748, el concejo da lectura a un oficio enviado por el Marqués de la Ensenada al capitán general de este Reino, confirmando lo dicho por el rey, siendo encargado del proyecto el ingeniero de obras militares Juan Vergel Reyllo.
El 3 de septiembre, el monarca Fernando VI expide una Real Cédula, en la cual confirma la construcción del nuevo palacio de la Real Audiencia y vivienda de su capitán general y cuando rematen las obras, en su fachada principal se colocará el escudo Real y los del Reino de Galicia, en el frontón de la fachada izquierda y de la Real Audiencia, en la derecha.
En este edificio se instala el archivo, el cual en un principio se tenía pensado llevar a la ciudad de Betanzos y para ello el 17 de octubre de 1775, se libra un oficio del Conde de Ricla, para que aquella fábrica no lo acoja, a pesar de haberlo hecho a expensas del Reino, pasando el mismo a ser cuartel donde se albergarían las tropas del rey y en 17 de marzo de 1763, mediante otro oficio del Marqués de Esquilache, ordena la construcción de un archivo para esta Real Audiencia en Santiago, llegando las instituciones y el pueblo de A Coruña, a oponerse a dicho traslado por temor a que se marchase esta Real Audiencia, permaneciendo por tanto dicho archivo en esta ciudad de un modo definitivo.
La Audiencia acaba levantándose, mediante un pago del arbitrio de un maravedí, por cada azumbre de vino cosechado en todo el Reino de Galicia, por lo que los cosecheros de Ourense, serían los primeros en protestar y solicitan que se aplicase el llamado de “Quincoces”, el cual consistía en gravar con dos reales cada fanega de sal, cosa a la que los marineros se niegan de forma rotunda, dicha petición será desechada, en la Corte Real y con el arbitrio sobre el vino se levanta la Audiencia, cuyas obras finalizan en 1753 y anexo a palacio tiene lugar la fábrica de la Cárcel Real que se finaliza en 1760, los presos entraban a la misma por la Puerta del Parrote ó la Cruz, pasando a ocupar sus celdas.

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